La Historia del Tanque Argentino Medio Por: Marcelo Rivera  
 

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Un M-4 "Sherman" repotenciado. Estos tanques fueron modernizados en Argentina con un cañón francés de 105 mm, dirección de tiro mejorada, morteros fumígenos y motor Poteau de 520 hp. Aunque los "Sherman" debían ser sustituidos por los TAM, la inminente crisis con Chile obligó a su modernización, entre 1977 y 1978, para mantenerlos operativos. (Foto: Vía Jed Military Equipment)

A principios de los 60’s, el EA requería un reemplazo para los tanques medios M-4A4 “Sherman” y los “Sherman V Firefly” que componían el grueso de sus fuerzas acorazadas. Como primer paso a una independencia absoluta de proveedores externos, y ante la negativa norteamericana para el suministro de material moderno, el gobierno argentino implementó el Plan Europa, en el que se buscaría diversificar fuentes y encontrar un socio tecnológico que permitiese el desarrollo de la embrionaria industria pesada de defensa argentina.

El primer paso fue la adquisición de tanques ligeros franceses AMX-13/105, transportes de personal y vehículos especializados de la serie AMX-13VTT, vehículos de combate de artillería AMX Mk. F-3 de 155 mm, sobre el mismo chasis, y vehículos posa puentes también sobre chasis AMX-13, de esta manera se lograría unificar la cadena logística y reducir los costos operativos.

 
 

La adquisición contemplaba el montaje en la Argentina de muchos de estos vehículos a partir de componentes suministrados por Francia, como paso previo a una posible serie de vehículos enteramente producidos en el país. Paralelamente se adquirieron vehículos blindados de rueda, armados con cañones de 90 mm, Panhard AML-245H90, también a Francia, mientras que a Suiza se solicitó la adquisición de un importante lote de blindados ligeros de la familia Mowag “Grenadier” en configuración de transporte de personal, con ametralladoras de 7.62 mm y 12.7 mm, y porta morteros, con una pieza de 81 mm y sus municiones.
Si bien con esto se lograba solucionar el problema inicial de falta de medios acorazados, ante la obsolescencia de los tanques medios Sherman y los semiorugas M-9, a la vez que se daba una adecuada dimensión a las unidades mecanizadas argentinas.

Sin embargo, el AMX-13/105 no resultó ser el vehículo ideal y el Estado Mayor General del Ejército (EMGE) decidió emitir un “Requerimiento Operacional” para la definición de un nuevo tanque medio de combate con el cual equipar completamente a las unidades blindadas argentinas para los años 80’s.
El documento hacía mención específica a los requerimientos de movilidad y potencia de fuego, dejando como tercer factor la protección. Algo muy importante era que especificaba el hecho de que el vehículo debía adaptarse completamente a los requerimientos solicitados por el Ejército Argentino y no que la Fuerza debiese adoptar una solución que los cumpla a medias.

Por otro lado, el documento mencionaba la producción local del vehículo para liberarse de los proveedores externos. Por tal motivo, se inició la búsqueda de una opción que cumpliera con los requerimientos argentinos y que pudiese ser producida bajo licencia en el país. Es entonces cuando una comisión se despachó a Europa para evaluar los tanques medios Leopard 1, alemán, y el AMX-30B, francés, a mismo tiempo que se buscaba un socio industrial en caso de que ninguno de los programas fuese satisfactorio y debiese emprenderse el diseño de un modelo completamente nuevo.
 
 

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La llegada del M-60A1 a la Argentina es contradictoria, fuentes oficiales y extraoficiales dentro del EA afirman que llegó como un intento de dar por tierra con el programa TAM. Fuentes externas aseguran que fue adquirido por el EA, mencionando su costo y las autorizaciones del Congreso USA para su exportación. (Foto: Christian Villada - SAORBATS)

La llegada de un tanque M-60A1 a la Argentina no puede dejar de considerarse confusa, si bien la historia más difundida es la que fue enviado por EE.UU. para anular al proyecto TAM, otras fuentes manejan documentación oficial en la cual el Ejército Argentino solicitó la adquisición formal de un tanque M-60A1 mediante FMS, pagando una determinada suma por el mismo. La documentación menciona el monto de la operación y los procesos de autorización de la exportación de este vehículo a la Argentina por parte del Congreso de EE.UU., aunque quedaría por analizar si fue una compra real, o bien un alquiler que terminó concluyendo con la cesión norteamericana de dicho vehículo debido a que, luego de ser evaluado, salía más caro llevarlo a USA que regalarlo.

 
 

Lo cierto es que dicho vehículo fue extensamente evaluado por el EA y, pese a lo avanzado del modelo, no cumplió con muchos de los requerimientos operacionales que se habían emitido para el futuro tanque de combate. Finalmente, este tanque quedó bajo supervisión del EA y terminó sus días como monumento en las instalaciones de Campo de Mayo, pudiendo observarse con una serie de camuflajes que jamás empleó.

El requerimiento específico elevado por el EMGE implicaba que el nuevo vehículo a seleccionar debía tener las siguientes características básicas:
- Cañón de 105 mm o superior.
- Armamento secundario compuesto por dos ametralladoras y morteros fumígenos.
- Dirección de Tiro de última generación.
- Autonomía superior a los 500 Km.
- Velocidad mínima de 70 Km/h en ruta.
- Alta relación Potencia – Peso.
- Peso no superior a las 35 toneladas
- Baja silueta.
- Sistema de protección NBQ (1).
- Tripulación de tres a cuatro hombres.

Estos requerimientos fueron acompañados por otros de índole logística (mantenimiento, repuestos, municiones y combustibles), en tanto que uno de los requerimientos condicionantes era el de cumplir con las facilidades de infraestructuras disponibles dentro del plazo de ejecución del proyecto (rutas, puentes, túneles, ferrocarriles y puertos), las limitaciones de movimiento estratégico disponibles (góndolas de ferrocarril y camiones de transporte).

Sin embargo, el requerimiento más exigente y condicionante era el de que el nuevo tanque debía ser capaz de operar en todas las condiciones geográficas presentes en el territorio nacional con una alta efectividad (montaña hasta 4.500 metros sobre el nivel del mar, selva tropical, desierto patagónico, llanuras y desierto de alta montaña).

Después de emitidas estas consideraciones elementales, es presentado, por parte de la Jefatura IV Logística del EMGE, el documento del Proyecto de Tanque Argentino Mediano (TAM), estableciéndose la fase de ejecución de estudio, factibilidad, diseño y desarrollo para iniciarse a principios de 1974 (2).
 
     
 

El TAM toma forma

 
 

Descartados los Leopard 1 y AMX-30B por no cumplir totalmente las expectativas del EA, Argentina ahora debía emprender la búsqueda de un modelo completamente nuevo que permitiese cubrir los requerimientos y que sirviera de base para el desarrollo de una familia acorazada básica.
El desarrollo de un tanque de última generación implicaría disponer de facilidades industriales y tecnológicas que no estaban presentes en Sudamérica para entonces, lo que sumado a que desarrollar desde cero un vehículo de combate podría demandar unos diez años, y siderales cantidades de dinero, se optó por buscar un socio tecnológico que tuviese la experiencia requerida y estuviese dispuesto a transferir la tecnología necesaria para que Argentina emprendiera la producción de un tanque de combate moderno.

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Los dos primeros prototipos de la familia TAM durante sus evaluaciones previas en el Norte del país. El cartel indicador sirve de testigo de las rigurosas pruebas, las cuales se situaron a 4.560 metros sobre el nivel del mar en esta oportunidad. (Foto: TAMSE)

 
 

Las capacidades industriales argentinas estaban relativamente encaminadas para ponerse a la altura de los requerimientos, sin embargo, aún estaban lejos de cumplir con los requisitos mínimos necesarios, por lo que se firma un acuerdo el consorcio alemán Thyssen - Henschel para el desarrollo del nuevo vehículo. Este consorcio sería el encargado del desarrollo del vehículo y la producción de los prototipos, a la vez que formaría a los ingenieros y técnicos argentinos y realizaría la transferencia de tecnología necesaria para que la producción en serie sea realizada en el país.

Debido a que el EA había solicitado un vehículo de muy particulares características, inviable en el escenario de una hipotética guerra acorazada en Europa, y que, además, debía ser base para dos versiones iniciales, el tanque medio TAM y el transporte de personal VCTP, Thyssen - Henschel decidió buscar alternativas existentes para acortar los plazos de desarrollo, reducir el costo y cumplir con las solicitudes impuestas.

El medio que más se acercaba a dichos requerimientos era el vehículo de combate transporte de personal Marder 1, cuya producción se había iniciado en 1970 y se prolongó hasta 1975. Era un vehículo extremadamente eficiente, con componentes mecánicos ya probados y en producción. Su chasis permitía el desarrollo de diversas versiones sin grandes modificaciones y tenía un potencial de desarrollo bastante alto. Sus prestaciones eran suficientes para cumplir con los requerimientos mínimos del proyecto TAM y las modificaciones necesarias también eran mínimas dentro del contexto.

Entre 1974 y 1976, Thyssen Henschel desarrolló las dos versiones básicas solicitadas por Argentina, ambos aún en servicio (3). La primera era un tanque medio de 30 toneladas, dotado de una torre de acero soldado armada con un cañón de 105 mm, mientras que la segunda era un vehículo de combate y transporte de personal muy similar al Marder 1 alemán, pero dotado con una torre biplaza más simple y armada con un cañón de 20 mm.
 
 

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Para el movimiento del TAM, el EA utiliza plataformas planas desarrolladas expresamente y producidas en el país. Dichas plataformas son traccionadas por camiones Fiat 619Ti. (Foto: Revista Defensa y Seguridad)

Los dos prototipos (el tanque TAM A y el transporte de personal VCTP A) habían sido completados en Alemania con anterioridad a 1977, siendo enviados por barco a la Argentina. Para ese año, 1977, se había completado las evaluaciones sobre el terreno, que se realizaron desde San Antonio de los Cobres (provincia de Salta, a 3.774 metros sobre el nivel del mar) hasta San Martín de los Andes (provincia de Neuquén, a 640 msnm), transitando una amplia variedad de terrenos y exigentes pruebas. La seriedad de las pruebas fue tal que los ingenieros alemanes que participaban de las etapas iniciales del proyecto TAM, y ante la seriedad con la que se estaba tomando el proyecto, propusieron una serie de agregados y correcciones aún más exigentes, que les permitió conocer aún más el vehículo, lo que llevó a que estas experiencias luego se aplicaran a las modificaciones de los Marder alemanes.

 
 

Otros dos prototipos llegaron totalmente desarmados a la Argentina, los cuales deberían servir para que los ingenieros argentinos procedieran a su montaje total en Buenos Aires. El prototipo TAM 1 se destinó a la preparación de la etapa de producción, mientras que el TAM 2 serviría para la preparación del personal del Control de Calidad, que hoy revista en el RCTan 10 de la localidad de Azul, provincia de Buenos Aires, estando en la configuración S21, siendo el nº 5 de la primera serie de seis tanques modernizados. Ambos prototipos fueron montados íntegramente por los ingenieros argentinos. El 9 de julio de 1977 el prototipo TAM A fue exhibido por primera vez en público durante el desfile del Día de la Independencia, y aunque el proyecto era conocido públicamente, causó sensación ante los observadores extranjeros.

Las evaluaciones del TAM se extendieron durante dos años, en los cuales visitaron todos los terrenos posibles para su empleo. Recorrieron 10.000 Km. a lo largo y ancho del país, realizando pruebas en la cordillera de los Andes, a 4.560 metros sobre el nivel del mar, en las selvas tropicales del norte del país, la llanura central y el desierto patagónico. Se lo evaluó en las altas temperaturas del norte, con más de 38º/40º C, y en el clima polar del sur, con temperaturas de hasta – 15º.

Una vez concluidas las pruebas, se elevó un informe por el cual los vehículos cumplían plenamente con los requisitos básicos establecidos por el EMGE, a la vez que se ordenaba la introducción de 1.452 modificaciones de diversos tipos. La más importante de estas modificaciones fue la tocante a la estabilización del armamento principal, que en el modelo original del TAM VC (tanque) era solo en un eje, mientras que los vehículos de serie ya salieron con estabilización en los dos ejes, lo que significó que los primeros sistemas WRSA debieran ser modificadas por tal motivo.
 
     
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