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Operación Atila, la invasión turca a Chipre |
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El plan de operaciones turco |
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La invasión está en marcha, transportes C-47 turcos lanzan paracaidistas sobre la localidad de Geunyeli. Aproximadamente un Batallón de Parasucu Comando fue lanzado en paracaidas en lo que sería la mayor operación paracaidista realizada en Europa Occidental desde la Segunda Guerra Mundial. (Foto: Kypros.org - ACIG) |
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La información disponible sobre el plan turco es poca y bastante contradictoria, sin embargo, en el artículo del Mayor Gustavo Bianco (1) se puede encontrar suficiente información como para analizar en detalle los planes turcos de invasión.
Las fuerzas turcas invadirían la isla en dos fases claramente diferenciadas, la primera tenía como objetivo establecer una cabeza de playa lo suficientemente segura como para permitir el desembarco de fuerzas a gran escala, así como la de lograr la protección de la comunidad turco – chipriota al Norte de Nicosia. En esta fase, el empleo de los elementos guerrilleros del TMT y del Batallón TOURDYK sería esencial. Junto a estos se emplearían las unidades paracaidistas de las 1ª y 2ª Brigadas de Comandos turcas, así como los elementos de la Infantería de Marina de la Armada turca, todos ellos basados en el continente.
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Una vez establecida esta fase inicial, la segunda parte de la Operación Atila debía permitir la reunión de los elementos anteriores con las fuerzas desembarcadas a continuación, teniendo como objeto conquistar la parte Norte de la isla de Chipre. En este caso, los elementos pesados del Ejército turco serían vitalmente necesarios para aumentar la presión del avance.
En la primera fase, se realizaría un desembarco anfibio en las cercanías de la localidad de Kyrenia, posteriormente, las unidades anfibias deberían hacerse con el poder de las facilidades portuarias. Paralelamente, unidades aerotransportadas serían lanzadas al Norte de Nicosia, asegurando esa ciudad y permitiendo el posterior enlace con la cabeza de playa a través del Paso de Kyrenia, el cual era dominado por las alturas que llevan ese nombre. Las unidades aerotransportadas conectarían a todas las fuerzas turco – chipriotas al Norte de la “Línea Verde”, en el sector turco de la ciudad, a la vez que el TOURDYK debería mantener el control de las entradas a la localidad, con la principal misión de tomar el aeropuerto.
Con la llegada de los refuerzos al puerto de Kyrenia, la segunda fase sería puesta en marcha. Esta tenía como objetivo dirigirse hacia Famagusta, para posteriormente conectar los enclaves de Limnitis y Lefka. En el proceso, las unidades guerrilleras del TMT deberían realizar acciones de distracción para mantener ocupadas a la GNGC, además de prestar un valioso apoyo local a las fuerzas atacantes. El plan de desembarcar en Boghazi, a 36 Km. al Norte de Famagusta debió ser abandonado debido a que esa zona había sido fortificada por la GNGC.
Por su lado, el Mayor Gustavo Bianco hace referencia a la existencia de un plan defensivo por parte de los greco – chipriotas que databa de 1964, del cual se desconocen detalles, aunque se supone que su esfuerzo principal se concentraría en la zona de Kyrenia. |
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La Operación Atila está en marcha |
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A las 0500 horas del 20 de julio de 1974 se inician las operaciones turcas sobre Chipre según se había previsto. Con las primeras luces, los cazas F-100C/D “Super Sabre” de los Filo (Escuadrones) 111, 132 y 181 de la Fuerza Aérea Turca (FAT), lanzan una serie de ataques sobre objetivos específicos en Chipre, el principal de ellos era el aeropuerto de Nicosia, donde son destruidos dos aviones Trident de Cyprus Airways, asimismo, en la capital, los cuarteles de la GNGC reciben varios ataques aéreos, al igual que las posiciones defensivas en torno a la localidad de Kyrenia. La FAT desplegó, como medida de protección, cazas F-104G “Starfighter” en caso de que los griegos decidiesen realizar alguna operación aérea.
A las 0550 horas se procede con la puesta en marcha de la invasión, los aviones C-160T del 221 Filo y los C-47 del 231 Filo realizan el lanzamiento de las unidades paracaidistas de las 1ª y 2ª Brigadas Comandos, dos Batallones de Parasucu Comandos fueron lanzados al norte de la localidad de Geunyeli, dentro de las posiciones mantenidas por las fuerzas turco-chipriotas al Norte de Nicosia, donde el personal del TOURDYK proveyó el apoyo inmediato y el enlace necesario para que se aseguraran los accesos a la capital. Desde el continente, las fuerzas turcas comenzaron a hacerse presentes con sus helicópteros AB-204 y UH-1H de la FAT, los cuales, tras un vuelo de poco más de 100 Km., reforzaron a los Parasucu trayendo más elementos de las 1ª y 2ª Brigadas Comando, asegurando el enclave al norte de Nicosia y estableciendo una base para las operaciones aeromóviles turcas.
La reacción de la GNGC no se hace esperar, ya cuando se producen los primeros movimientos turcos, los elementos que protegían el aeropuerto de Nicosia inician una serie de ataques contra las fuerzas turcas utilizando sus piezas de artillería y tendiendo una barrera de fuego prácticamente constante. Tras algunas dudas, el batallón ELDYK griego, seriamente comprometido por el golpe de estado del 15 de julio, fue autorizado por los greco-chipriotas a unirse a la defensa y a las 0730 se lanza el primer contraataque debidamente coordinado contra las fuerzas turcas. Con unos 550 infantes y quince tanques medios T-34/85, además de apoyo de artillería, las fuerzas greco-chipriotas inician su avance hacia la localidad de Geunyeli con la misión de aplastar a las fuerzas aerotransportadas turcas, pero, para entonces, la FAT hace su aparición con varias incursiones de los cazas F-100C “Super Sabre” del 132 Filo que lanzan bombas, napalm y cohetes contra la columna y el contraataque se detiene antes de que pudiera alcanzar a trabar combate con las fuerzas turcas.
A las 0830 horas se inicia el desembarco anfibio en la bahía de Temblos, unos 10 Km. al Oeste de Kyrenia, con las fuerzas aeromóviles controlando algunos accesos y atrayendo la atención de las fuerzas greco-chipriotas, la fase anfibia de la operación “Atila” se pondría en marcha de manera de establecer la cabeza de playa y fortalecer las posiciones avanzadas capturadas por los paracaidistas.
Unas horas antes, los buzos de reconocimiento de la Armada turca procedieron a realizar la exploración de la playa y la marcación de la misma, lo que permitió que el 6º Regimiento de Infantería de Marina desembarcara rápidamente, sus hombres comenzaron a tomar posiciones en la estrecha playa y sus accesos, prácticamente sin oposición, a la vez que se desembarcaban elementos de ingenieros y una solitaria topadora, con la cual se comenzó la ardua tarea de mejorar la cabeza de playa y arreglar los accesos a la misma. Poco después comenzaron a arribar los elementos del 10º Regimiento de Infantería del Ejército turco, que sería el encargado de explotar la cabeza de playa.
De la acción anfibia participarían 22 buques y lanchones de desembarco, además de transportes de tropas y carga, siendo escoltados por cinco destructores y dos buques cañoneros. En paralelo, la Armada montó una acción de engaño frente a Famagusta, donde se desplegaron seis mercantes que debían crear la idea de un posible asalto anfibio en esa zona.
Sin embargo, la bahía de Temblos no era en extremo ideal para la operación anfibia, con una boca de 1.000 metros y una playa de 200 metros antes de un acantilado, era bastante limitada para el volumen de personal y material a desembarcar. Asimismo, la playa era conectada por un camino que se unía a la ruta costera, lo que incluso limitaba explotarla de manera eficiente y era en extremo fácil de neutralizar. La ruta costera discurre entre el mar y las Alturas de Kyrenia hacia la ciudad que lleva ese mismo nombre, siendo la conexión con la playa un camino de 3 Km. muy poco transitable incluso para blindados y vehículos de oruga. El resto apenas se reducía a huellas y senderos. |
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Los turcos tuvieron suerte inicialmente, los greco-chipriotas tenían unas débiles defensas en la zona, en tanto que las dos lanchas torpederas que la GNGC despachó a la zona de operaciones fueron rápidamente hundidazas en los combates aeronavales. Una de las ventajas de que los turcos hayan podido lograr mantener su posición sin mayores complicaciones fue el apoyo de la artillería naval y los aviones de la FAT que concentraban sus ataques sobre las posiciones de los defensores y todas las vías de comunicación que llegaban a Kyrenia, evitando la llegada de refuerzos.
Sin embargo, esto no era suficiente, avanzada la mañana las fuerzas turcas descubrieron que elementos de la GNGC habían ocupado el paso de Kyrenia durante la noche utilizando sus mejores tropas, para colmo de males, la invasión turca no tomó a nadie, en Chipre, por sorpresa, ya que agentes griegos y greco-chipriotas observaron los preparativos turcos en sus bases navales, mientras que la BBC había filmado el embarque de las fuerzas anfibias en Mersin, Turquía, lo que claramente permitió tomar medidas inmediatas. |
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Fuerzas turcas descargando provisiones desde un LCM en la bahía de Temblos. La operación anfibia turca fue impresionante, pero tuvo grandes contratiempos organizativos y de planificación, seleccionando una cabeza de playa estrecha que complicó el avance posterior. (Vía Tom Cooper & Nicholas Tselepidis - ACIG) |
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De esta manera, se acumularon las complicaciones para los turcos, lo estrecho de la playa había limitado seriamente sus movimientos, lo que, sumado con el intenso fuego de artillería que había iniciado la GNGC sobre las posiciones turcas, impidió el rápido ataque sobre la ciudad de Kyrenia. Aún con los ataques aéreos, las fuerzas grecochipriotas, que estaban llegando a la zona, lograron hacerse fuertes allí e impedirían durante tres largos días que las facilidades portuarias de la localidad pudiesen ser aprovechadas por las fuerzas turcas.
Para el mediodía, los turcos habían intensificado el refuerzo de sus fuerzas aerotransportadas en un intento de paliar los retrasos de la cabeza de playa. Así, los Parasucus habían estado llegando continuamente, el grueso lanzado en paracaídas y el resto utilizando los helicópteros AB-204 y UH-1 H de la FAT, de los cuales un puñado ya estaba operando en territorio chipriota para reforzar el triángulo Nicosia – Paso de Kyrenia - Geunyeli. Durante la tarde se produce el momento crítico de la operación turca, cuando las misiones de apoyo aéreo comenzaron a disminuir con la falta de luz, a la vez que la Armada debió retirarse para escoltar un nuevo contingente anfibio, ya que temían que los griegos utilizaran algunos de sus modernos submarinos para atacar los convoyes que salían desde Mersin, sin embargo, el gran dispositivo aeronaval desplegado no tuvo indicios de actividad submarina enemiga.
La totalidad de las fuerzas turcas ahora estaba en posición comprometida, la mayoría de sus fuerzas de infantería estaban desplegadas en terreno abierto y poco apto para la defensa sin medios pesados, los cuales aún no habían arribado. Cerca de 2.000 infantes turcos habían sido desembarcados en la bahía de Temblos, mientras que unos 1.000 paracaidistas adicionales estaban guarneciendo Geunyeli, mientras que unos 650 infantes adicionales del TOURDYK, junto con no más de 1.000 guerrilleros turco – chipriotas estaban desplegados al Sur de las alturas de Kyrenia. No había artillería pesada ni armas antitanques en número, y ahora solo les quedaba soportar un contraataque greco-chipriota el suficiente tiempo como para que la Armada y la Fuerza Aérea turca pudiesen brindar apoyo pesado mientras arribaban refuerzos y equipos pesados.
Y este contraataque no se hizo esperar, la GNGC y las fuerzas griegas del batallón ELDYK lanzaron el segundo contraataque del día a las 1800 horas, el cual se componía de dos ejes principales. El primero de ellos estaba dirigido hacia Geunyeli, tratando, nuevamente, de atacar a las fuerzas aerotransportadas turcas, contando con un Batallón de Infantería y un Escuadrón Acorazado. El segundo movimiento se dirigía hacia Dhikomo, con el objeto de cortar cualquier tipo de enlace con las fuerzas anfibias en la bahía de Temblos, asignándose dos Batallones de Infantería. Sin embargo, no hubo coordinación entre los extremos de la pinza, las fuerzas que se dirigían a Dhikomo no mantuvieron cohesión y con las acciones de retardo de las guerrillas turco-chipriotas comenzaron a obstaculizar la operación, que obliga a las fuerzas de la GNGC a replegarse poco después de pasadas las 1930 horas, cuando el ataque hacia Dhikomo ya tenía un gravísimo retraso que restaba cualquier eficacia al ataque sobre Geunyeli.
Sin embargo, a las 2300 horas la GNGC ordena un nuevo contraataque, esta vez con sus mejores fuerzas. Cuatro Batallones de Comandos fueron despachados hacia Geunyeli y Dhikomo, dos desde el Este y dos desde el Oeste, tratando de realizar una maniobra de tenaza similar a la que fallara horas antes. El ataque fue exitoso, las tropas turcas comienzan a ser sometidas a una gran presión y los combates se prolongan por más de cuatro horas y se extiende durante la madrugada del 21 de Julio, cuando las primeras luces del amanecer permiten que los cazas F-100 y F-104G de la FAT aparezcan para realizar las primeras misiones de apoyo aéreo que hacen que el impulso del ataque de los comandos se pierda hasta obligarlos al repliegue. Las fuerzas de la GNGC perdieron una oportunidad única de aplastar a las fuerzas aerotransportadas turcas debido a los contratiempos del contraataque previsto, sin embargo, habían logrado desorganizarlas y causar suficientes bajas como para retrasar sus operaciones de manera temporal.
Mientras los combates habían tenido lugar en Geunyeli, las fuerzas en la playa no la estaban pasando mejor. Tres Batallones greco-chipriotas impedían el acceso a Kyrenia, mientras que otras fuerzas mantenían sus posiciones a lo largo del estratégico paso del mismo nombre. Tan pronto como los infantes de marina turcos salían de la cabeza de playa, se veían sometidos al fuego de la GNGC que controlaba los accesos a la playa y la ciudad, aferrándolos al terreno. Esto obligó que los turcos desviaran tres de sus destructores, que estaban rumbo a Mersin escoltando a los transportes, para que sus cañones de 127 mm brindaran un conveniente apoyo de fuego.
Al finalizar el primer día de combate, las bajas turcas eran muy elevadas, los helicópteros desplegados en Geunyeli prácticamente se dedicaron a trasladar heridos hacia el continente durante todo el día 21 de Julio, incluyendo los que podían evacuar desde la bahía de Temblos. Asimismo, la FAT reconocía el derribo de un veterano caza de reconocimiento táctico RF-84F “Thunderflash” del 184 Filo, un caza táctico F-100C del 132 Filo y un F-100D del 171 Filo, todos a causa de la densa reacción antiaérea de la GNGC.
Al mediodía del 21 de julio, las fuerzas combinadas griegas y greco-chipriotas reorganizan un poco el dispositivo. El batallón ELDYK recibe la orden de replegarse y guarnecer el aeropuerto internacional de Nicosia, incrementando la seguridad sobre el mismo, ya que sería un objetivo por demás estratégico para las fuerzas turcas. Asimismo, la GNGC despacha refuerzos hacia el frente y establece nuevos dispositivos a lo largo del mismo para evitar acciones aeromóviles turcas.
Sin embargo, los guerrilleros turco-chipriotas del MTM habían logrado producir algunos levantamientos populares en los principales enclaves turco-chipriotas, mientras que las fuerzas regulares turcas incrementan el transporte de refuerzos y medios pesados hacia la isla por la vía marítima. Ante esta situación, la GNGC es obligada a combatir a los guerrilleros en Kokkina, Limnitis, Lárnaca, Paphos, Limassol y Famagusta, en ésta última unos 8.000 residentes buscan refugio en la vieja ciudad amurallada, un casco histórico que domina el puerto. No sería hasta el 22 de julio que la GNGC logra recuperar el control de esas localidades tras durísimos combates.
Sin embargo, las fuerzas anfibias habían logrado profundizar la cabeza de playa y sus elementos habían logrado, a las 1600 horas del 21 de julio, rodear totalmente la localidad de Kyrenia, produciéndose violentos enfrentamientos con la GNGC que defendía la ciudad y sus accesos. En paralelo, los batallones de Parasucu Commando comienzan a ser desplegados en helicópteros justo al Sur de Kyrenia, lo que hizo prolongar los combates en la zona durante todo el día.
En la madrugada del 22 de julio, Grecia vuelve a entrar en escena, esta vez, y después de muchas dilaciones, lanza la operación “NIKI”, con el objeto de doblar el número de soldados griegos en Chipre mediante el despliegue de fuerzas de elite utilizando el transporte aéreo. La operación fue realizada solo parcialmente y en ella la GNGC derribó tres aviones al confundirlos con transportes turcos. Sin embargo, unos 200 comandos, morteros, municiones y equipo de apoyo fue desplegado en Nicosia, incrementando levemente el número de tropas en la zona de operaciones.
En contrapartida, los turcos habían logrado liberar la cabeza de playa lo suficiente como para permitir el desembarco de medios pesados, mientras las fuerzas aeromóviles reforzaban las líneas en el frente. Con la situación en la playa más aliviada, los buques de desembarco hacen llegar los primeros tanques medios M-47 “Patton”, con los que se lograría dar un nuevo impulso a las operaciones ofensivas turcas. Con el peso del alto al fuego decretado por la ONU y fijado para las 1600 horas, los turcos requerían con urgencia que Kyrenia cayese de manera definitiva, permitiendo así enlazar sus posiciones al sur y norte de las alturas cercanas a esa localidad, y proceder a la toma del aeropuerto internacional de Nicosia, sin duda un cronograma más que apretado para el poco tiempo que les restaba.
Poco antes del mediodía, y volcando prácticamente todas sus fuerzas en el asalto, los turcos entran en Kyrenia y expulsan a los defensores greco-chipriotas que defendían la plaza, en la acción habían sufrido graves bajas humanas y materiales, éstas últimas incluían varios tanques M-47. A las 1330 horas, un Batallón de infantería es enviado al paso de Kyrenia, que aún estaba en manos de la GNGC, entablándose un combate feroz que continuó hasta más de una hora después de que el alto al fuego hubiese sido decretado, cuando poco después de las 1700 horas las fuerzas turcas logran expulsar a la GNGC de las alturas, controlarlas y establecer la vital conexión desde la playa hasta las fuerzas avanzadas en el Sur.
Cuando los combates a gran escala cesaron con la entrada en vigor del alto al fuego impuesto por la ONU, los turcos no detuvieron el desembarco y poco tiempo después la 39ª División de Infantería, una Brigada Aerotransportada y las 1ª y 2ª Brigadas Comando estaban al completo en territorio chipriota, procediendo a reorganizarse, asimismo, las unidades de la Infantería de Marina mantenían sus posiciones en la bahía de Temblos. Aún así, las fuerzas turcas habían fallado en la captura del aeropuerto de Nicosia, que aún estaba en poder de la GNGC y las tropas griegas. La operación “Atila” había sido un desastre para los griegos y su gobierno títere, al día siguiente del alto al fuego el presidente Nicos Samsom caía bajo fuertes presiones internas y la situación en Grecia empeoraba. |
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Las vacilaciones griegas |
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Los C-47 turcos fueron los principales elementos de transporte de paracaidistas durante las primeras horas de la invasión a Chipre, posteriormente se destinaron al envío de refuerzos y pertrechos, que también eran lanzados en paracaidas. Este aparato fue dañado seriamente por fuego antiaéreo de la GNGC, aunque fue reparado y aquí se lo ve 20 años después de la invasión. (Foto: MAP vía Ole Nikolajsen - ACIG)
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La ingenuidad con la que fue planificada la acción en Chipre por parte del gobierno militar de Grecia mostró lo grave de la situación en la región y las consecuencias que esto traería ante tantas vacilaciones que finalmente le llevaron a perder la mitad del importante enclave chipriota. La “Dictadura de los Coroneles” parecía no haber previsto las reacciones turcas cuando planificó el golpe de estado en Chipre, a la vez que tampoco había previsto la manera de darle una fortaleza al gobierno títere que impondría a través de ese método. Sin duda alguna, habían trazado el objetivo y los medios para alcanzarlo, pero no ejecutaron ningún tipo de estrategia que le diera un sustento inmediato ante las consecuencias indirectas que traería. |
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Cuando los comandantes griegos se enteraron de la reacción turca y las posteriores acciones militares, parecían sorprendidos en extremo y el escaso poder de reacción que mostraron a la hora de actuar de manera contundente se debió más a las vacilaciones e incapacidad de mando que a la sorpresa de la magnitud de las acciones turcas. De cualquier forma, los griegos no podían decir que fueron tomados por sorpresa.
Tras el golpe de estado orquestado por los griegos, los turcos reaccionaron de manera aireada y no escatimaron recursos para mostrar su oposición. En una gran maniobra de intimidación desplazaron 50.000 hombres frente a Chipre y comenzaron una serie de importantes movimientos navales, todos los cuales recibieron una amplia difusión internacional. Sin embargo, el caos organizativo de los griegos era de tal magnitud que de haberse encontrado en una peor situación, no habrían tenido más alternativa que la derrota sin posibilidades de negociación.
La primera acción relativamente coordinada fue realizada el 21 de julio, cuando se decide reforzar al batallón ELDYK en Nicosia mediante una operación aerotransportada de gran magnitud. La idea era transportar al 1º Batallón de Comandos hasta el aeropuerto de Nicosia transportando, además, armas pesadas, municiones, un centro de mando y un puesto médico avanzado. Sin embargo, las relaciones con la GNGC estaban en el filo, aún cuando el personal del ELDYK había sido liberado después del golpe de estado e integrado a la defensa.
La operación fue designada como “NIKI” (Victoria) y se componía del transporte de los comandos griegos, morteros de 81 y 120 mm, municiones de todos los calibres, un puesto de comando y un puesto médico a bordo de veinte aviones de transporte Nord N.2501D “Noratlas” (Niki 1 a Niki 20) y diez C-47 “Dakota” (Niki 21 a Niki 30). Los aviones deberían despegar durante la noche del 21 de julio y volarían hasta el aeropuerto internacional de Nicosia en absoluto silencio de radio. Los despegues se iniciarían a las 2230 horas y con una separación entre ellos de cinco minutos, lo que permitiría que los aviones aterrizaran y descargaran durante la madrugada y despegaran aún con el amparo de la noche, retirándose hacia espacio aéreo griego sin haber sido detectados. Con este refuerzo, las tropas de la GNGC y el contingente griego no solo aumentarían su potencia de fuego, sino que contarían con excelentes tropas como respaldo, permitiendo guarnecer de la mejor manera posible a la capital chipriota.
En el papel la operación era excelente, si todo salía como estaba estipulado, sería un éxito rotundo que permitiría aumentar la resistencia de las fuerzas combinadas hasta que se alcanzara el alto al fuego sin perder más terreno, pero la realidad dictó otra cosa. Las órdenes y contraórdenes comenzaron a retrasar los despegues, la pésima coordinación de los comandantes griegos aumentaba los retrasos, y finalmente la orden de llevar a cabo la operación llegó. Sin contratiempos los primeros “Noratlas” comenzaron a despegar coordinadamente, pero cuando el decimoquinto aparato estaba en vuelo, ya no había tiempo para que los otros quince aviones, cinco N.2501D y diez C-47, pudiesen cumplir con su misión, no había tiempo para que los transportes llegaran, descargaran y despegaran al amparo de la noche, incluso las últimas aproximaciones se harían a la luz del día, lo que suponía el riesgo de ser derribados por los cazas F-104G turcos que realizaban operaciones de defensa aérea. El último avión en despegar era NIKI 15, que transportaba media docena de morteros de 81 mm, dos morteros de 120 mm, además de municiones y otros equipos, era un avión por demás veterano, en muy malas condiciones de mantenimiento y que tenía continuos fallos con su radio, por lo que no pudo recibir el mensaje en que se ordenaba cancelar la operación, el cual debía ser radiado al resto de las aeronaves ya en vuelo.
Los quince aviones iniciaron su viaje volando bastante bajo, entre unos 100 y 150 metros, con rumbo Oeste, antes de volverse hacia Chipre. Sabiendo que la zona estaba en el área de cobertura de los radares turcos, picaron al máximo, volando por encima de los 15 metros de altura para evitar su detección, lo que hacía que los veteranos “Noratlas” se sacudieran como hojas. Los comandos y tripulaciones griegas no estaban enterados de que su misión se había cancelado y no tenían ninguna información de inteligencia sobre la situación en Nicosia, principalmente sobre el estado de ánimo de la GNGC, a decir verdad, prácticamente nadie en Grecia estaba demasiado interiorizado de lo que pasaba en Chipre más allá de lo que decían las noticias y alguna que otra comunicación militar de importancia.
La formación de los transportes griegos dio una muestra de excelente entrenamiento en navegación nocturna, solo NIKI 13 se desvió del recorrido, para retomarlo poco después. Tan pronto llegaron a Chipre, los aviones se aproximaron a la costa y sobrevolaron la base británica de Akotriri, que se encontraba en máxima alerta, los oficiales griegos en Nicosia fueron informados por los británicos que si más aviones sobrevolaban la base aérea serían derribados.
Solo quedaba una parte por cumplir, el aterrizaje en Nicosia, lo que parecía un mero trámite, pero la situación en las cercanías del aeropuerto no era la mejor. Los artilleros de la GNGC, que disponían de varios cañones antiaéreos de 20 mm, no solo estaban en alerta, sino que estaban en extremo nerviosos, cientos de civiles armados estaban en los alrededores del aeropuerto dispuestos a acribillar a cualquiera que no luciera el uniforme de la GNGC, sin importar si fuesen turcos o griegos. Si a esto se suma que los oficiales de la GNGC veían con recelo a las fuerzas griegas, más el secreto de la operación NIKI, todo estaba combinándose para que la situación fuese un fracaso potencial. |
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Cuando los aviones comenzaron la aproximación al aeropuerto, comenzaron a recibir fuego ligero desde todas direcciones. Los primeros en aterrizar fueron NIKI 1, 2 y 3, sin mayores problemas, descargaron sus comandos y equipos en tiempo record. Los oficiales llegados desde Grecia permitieron establecer las negociaciones con la GNGC para informarles del operativo y tratar de alcanzar un alto al fuego, pero NIKI 4 no tuvo éxito, acribillado por el fuego de la GNGC, el avión se estrelló a 4 Km. de la pista, matando a toda la tripulación y dejando un solo sobreviviente entre los comandos. NIKI 7 fue impactado repetidamente, con dos comandos muertos y once heridos, logrando un aterrizaje de emergencia. Cuando el último aparato aterriza, NIKI 15, dos aeronaves habían sido derribadas y otros dos dañados, con 33 hombres de la fuerza muertos en acción. Ante el recuento, los griegos se percatan que NIKI 14 aún no aterrizaba, pero antes de que lo intentara, y ante las primeras luces de la mañana, se ordena que regrese de inmediato a Grecia.
Alcanzados los acuerdos con la GNGC y las tripulaciones de los aviones, se permitió la partida de las aeronaves que aún estaban en tierra y habían sido retenidas (NIKI 1, 2, 3, 5, 6, 8, 10, 11, 13 y 15). |
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Además de brindar una gran movilidad táctica, a veces desaprovechada, los turcos recurrieron a sus helicópteros AB-204 y UH-1H para la evacuación de bajas, las cuales fueron elevadísimas para un conflicto de tan poca duración. Normalmente, embarcaban los heridos y los trasladaban al territorio continental turco, desde donde operaron prácticamente durante todo el conflicto, con muy pocos despliegues permanentes en la zona de operaciones.
(Ejército Turco vía Ole Nikolajsen - ACIG) |
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Sin embargo, NIKI 9 y NIKI 12 debieron ser destruidos en tierra ante la imposibilidad de despegar, y ante la necesidad de que las aeronaves no fuesen reconocidas por los turcos. Los aviones partieron rápidamente a plena luz del día, aunque sin contratiempos. De inmediato, los comandos tomaron posiciones en el perímetro del aeropuerto y comenzaron a coordinar las defensas. Eran un grupo reducido, pero de altísimo valor combativo.
Pero el retraso de la operación “NIKI” no fue el único obstáculo para que la actuación de los comandantes griegos fuera un desastre. Se había planificado un gran ataque aéreo sobre las fuerzas turcas en sus diversas posiciones en el frente, dicho ataque se compondría de 26 obsoletos cazas F-84F “Thunderstreak” del 338 Mira (Escuadrón) de la Fuerza Aérea Griega, los cuales estarían armados con dos bombas de 225 Kg. o dos lanzacohetes de 68 mm.
Este ataque suponía que los aviones despegaran desde una base avanzada en territorio griego, atacarían varios objetivos sobre Chipre, principalmente la bahía de Temblos y las tropas aerotransportadas en Geunyeli, para luego aterrizar en el Líbano, donde ese país había autorizado que los aviones aterrizaran tras el ataque, repostaran y fuesen rearmados para atacar nuevamente las posiciones turcas y volver a territorio griego. A las 0510 horas del 22 de julio los aviones ya estaban sobre la pistas cuando se informó que la operación estaba cancelada. No siendo suficiente, un ataque utilizando cazas F-4 “Phantom” también fue cancelado mientras estaba siendo planificado, sin duda, estos gravísimos errores llevaron a un cambio definitivo en la situación de Chipre que perdura hasta hoy. No hay una razón valedera para que estas operaciones se cancelaran, los griegos ya habían entrado en combate con los turcos en el aire, y la operación NIKI había supuesto, más allá de su secreto, una intervención directa en apoyo a los intereses griegos.
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