Operación Ópera: Ataque a Osirak, la destrucción del reactor de Saddam

Por: Luis Finschi  
 

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Uno de los ocho F-16A block 10 que participaron en el ataque a Osirak. Cada aeronave portaba dos bombas de 2.000lbs Mk84, tres estanques de combustible y dos misiles AIM9. (Foto: Archivos Dintel GID)

En 1974, el gobierno de Saddam Hussein retomó un ambicioso proyecto para la construcción de la primera central nuclear árabe, tras los fallidos intentos realizados durante la década anterior. Tras un acuerdo de cooperación militar y tecnológica firmado con Francia, el dictador iraquí logró la ayuda necesaria para materializar su sueño.

Bagdad y Paris, habían acordado la construcción de un reactor nuclear de la clase Osiris en las afueras de la ciudad de Tamuz. Este reactor, también fue conocido con el nombre de Osirak (Osiris + Irak) por los franceses, quienes lo diseñaron como un Reactor para el testeo de materiales de 70 megawatts (MTR), utilizado para medir la reacción de los materiales de construcción de centrales nucleares. En esos momentos, Irak no tenía ningún otro tipo de reactor nuclear de generación eléctrica ni tampoco en construcción, pues sólo poseía un reactor IRT de origen ruso con capacidad de 2 megawatts.

 
 

Esto, hizo presumir rápidamente a los especialistas de la Comisión israelí de Energía Atómica que descartaron los fines pacíficos del Centro de Investigación Nuclear que construían los franceses.

Según estimaciones de la misma agencia israelí, una vez en funcionamiento, el reactor sería capaz de generar entre 7 y 10 kilogramos de plutonio anualmente, lo que aumentaba las desconfianzas al interior del Gobierno de Tel Aviv, a pesar de que Irak era firmante del Tratado de No Proliferación Nuclear (1970).

Ya antes, el Gobierno iraquí había intentado comprar a Francia un reactor de gas –grafito y una planta de tratamiento sin éxito, además de uranio enriquecido en 92%, así como la adquisición de otras 250 toneladas del mineral en estado natural. Este tipo de central era utilizada por Francia para la generación de plutonio, por lo que Paris decidió ofrecer otro tipo de reactor que funcionaba con uranio enriquecido en 20%, propuesta que fue finalmente rechazada por Hussein.

Asimismo, el gobierno iraquí también inició tratativas con Italia para la construcción de un reactor del tipo Cirene, derivado de un modelo canadiense, sin resultados positivos.

Sin embargo, no fue hasta 1976 en que se firma finalmente el contrato de construcción por el reactor de Osirak, el cual funcionaba con un nuevo tipo de combustible conocido como caramelo por su apariencia, una mezcla de óxido de uranio enriquecido al 7,5%, que permitía su funcionamiento, pero que imposibilitaba su uso para la fabricación de armas nucleares. Este combustible, fue finalmente rechazado por Irak, lo que acentuaba aún más las sospechas de los verdaderos propósitos de la planta.

 
 

No obstante, ingenieros y especialistas de la Agencia Internacional de Energía Atómica realizaban visitas periódicas a la central en construcción, para monitorear que se estuviera cumpliendo con las normas de producción pacífica en energía nuclear.
 
 Ante las dudas, la construcción del reactor nuclear siguió siendo monitoreada por los servicios secretos israelíes durante los cinco años siguientes, al igual que las compras iraquíes de materiales nucleares. Durante la construcción de la central, los encargados franceses e iraquíes quisieron darle un aspecto diferente a la estructura e intentar ocultar lo que en realidad allí se levantaba. Sin embargo, todos en el pueblo de Tamuz sabían que era lo que se estaba construyendo en el lugar.

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Kill mark que recuerda la participación de este aparato en el ataque al reactor nuclear de Tamuz, mayormente conocido como Osirak. Hoy, este aparato permanece en el museo de la Cheil Ha'avir. (Foto: Archivos Dintel GID)

 
 

Los obreros y técnicos que participaban en las faenas, eran fuertemente custodiados y debían dormir al interior del recinto, que estaba rodeado por una malla perimetral electrificada y un cerco antiaéreo compuesto por misiles SAM-3 y cañones antiaéreos. Sólo los técnicos franceses podían recorrer Tamuz, y en contadas ocasiones, llegar hasta Bagdad.

 
 

La Preparación

 
 

Durante la construcción del reactor, varios agentes del MOSSAD estuvieron vigilando el estado de avance de las obras. Uno de ellos, “licenciado en lenguas árabes” se estableció desde fines de diciembre de 1980, en la ciudad de Tamuz, con el fin de informar sobre posibles movimientos. Para ello, se disfrazó de mendigo, recogiendo su alimento desde los sobrantes del personal que trabajaba en Osirak, luego pastor y turista en las calles de Bagdad.

El Mossad también logró reclutar a uno de los científicos que trabajaban al interior de la planta. Se trataba del francés Damien Chassepied, quien informaba de los avances a la inteligencia israelí.

Sin embargo, los intentos por demorar o destruir la construcción del reactor nuclear no sólo vinieron del lado israelí.

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Estado en que quedó la Central nuclear construida por Francia para Saddam Hussein. El acuerdo de cooperación firmado en 1974, se materializó recién en 1976, tras una serie de intentos del Gobierno de Bagdad por conseguir un reactor que le permitiera producir plutonio. El acuerdo tuvo un costo final de US$236 millones de la época. (Foto: Archivos Dintel GID)

 
 

Irán, que en esos años se encontraba en guerra con Irak, veía con preocupación la entrada en funcionamiento del complejo nuclear en las cercanías de Bagdad, por cuanto Hussein se había caracterizado por su disposición al uso de armas de destrucción masiva, tales como las químicas que fueron utilizadas en el conflicto entre ambas naciones y contra los kurdos en el norte de Irak.

Aunque obviamente es negado, la preocupación israelí llegó a altos niveles, y se buscaba por todas las formas destruir o, en el peor de los casos, retrasar el programa nuclear de Hussein. En 1979, en Toulon, Francia, se produce una explosión e incendio de una de las alas del edificio donde se construía el reactor iraquí, siendo reivindicado el ataque por un grupo ecologista. Más tarde, en 1980, es asesinado en París un científico egipcio que trabajaba para el gobierno iraquí, verificando la calidad del uranio que sería enviado a Bagdad. Junto a ello, técnicos galos recibían habitualmente cartas de amenazas. Tras estos actos estaría el MOSSAD.

Muestra de la preocupación de Tel Aviv, la constituye el hecho que por medio de varias acciones, la inteligencia israelí logró persuadir al régimen islámico iraní de lanzar un ataque en contra de Osirak o Tamuz 1 para los iraquíes. El 30 de septiembre de 1980, un grupo de cazas F-4E Phantom lanzó un ataque sobre una central eléctrica en las cercanías de Bagdad. Dos de los F-4E se separaron del grupo y enfilaron hacia Tamuz (distante a cinco kms. de Bagdad), lanzando sus bombas sobre el objetivo sin destruirlo, pero ocasionándole daños de consideración que atrasaron su puesta en funcionamiento.

Ante el fallido ataque iraní, el gobierno de Tel Aviv entendió que la destrucción del objetivo, considerado vital para la supervivencia de Israel, debía ser realizado por las FDI. Para entonces, se comenzó a barajar dos posibilidades, Ataque Aéreo mediante bombardeo de la central nuclear en construcción, o un ataque aerotransportado, basado en la experiencia lograda en Entebbe en 1976. Sin embargo, las posibilidades de éxito de una segunda operación como la realizada en Uganda, eran casi nulas, debido al alto resguardo militar de las instalaciones, inexistencia de aeropuertos cercanos donde pudieran operar los C-130 Hércules y el estado de alerta permanente de las fuerzas armadas iraquíes, a raíz de la guerra con Irán. De esta forma, se escoge la primera opción, el ataque aéreo a Osirak.

 
 

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HUD (Head Up Display) de uno de los F-16 atacantes, que muestra el momento en que el piloto comienza a hacer blanco sobre el objetivo, mientras cae en picada desde una altura de 2.100mts a 600 nudos de velocidad. (Foto: Archivos Dintel)

Para la misión se elige al F-16, puesto que era el caza tecnológicamente más avanzado con el que contaba la Heyl Ha´Avir, pese a que había sido recibido recién a mediados de 1980, bajo el programa Peace Marble I. Los pilotos tenían mayor experiencia en el A-4N Skyhawk y el F-4E Phantom, pero el F-16 presentaba un mejor perfil de vuelo y mayor alcance para esta misión.

Desde octubre de 1980, unos 25 pilotos de la Heyl Ha´Avir, fueron llevados hasta Eilat en el desierto de Nagev, donde se sometieron a un exigente entrenamiento de bombardeo, donde simularon vuelos de acercamiento a baja cota y ataques a domos de radar instalados en el desierto. Ninguno de los pilotos sabía en qué consistiría la misión, pues ésta era altamente secreta y aún se evaluaba políticamente.

En marzo de 1981, unos tres meses antes del ataque, los pilotos comenzaron a ser informados parcialmente del objetivo del ataque, puesto que los domos de radar instalados en Negev, fueron reemplazados con maquetas de las instalaciones nucleares que se construían en Tamuz.

 
 

El plan consistía en un raid aéreo a baja altura, debido a que los aviones que operarían, debían sortear los radares jordanos y saudíes, pues estaba decidido que atravesarían espacio aéreo de esos países para realizar el ataque. Al llegar a las cercanías de Tamuz, los aviones tendrían que elevarse para poder lanzar sus bombas hacia el blanco.

En un primer momento, se programó el ataque para fines de abril de 1981, pero posteriormente fue suspendido para el 10 de mayo, debido a la intervención del líder de la oposición israelí, Simon  Peres, quien no justificaba la operación, puesto que creía que el ataque aislaría internacionalmente aún más a Israel. El entonces primer ministro judío Menahem Beguin accedió a la petición, pero informes del MOSSAD le harían cambiar de opinión. El servicio secreto israelí, fue alertado por sus agentes en Irak que gran parte de los científicos franceses encargados de la construcción del reactor, habían abandonado el país con rumbo a París sin haber recibido reemplazos como era lo habitual. Significaba que el reactor ya estaba listo y en cualquier momento podía ser cargado con uranio enriquecido al 92% que sería enviado desde Francia.

 
     
 

El ataque

 
 

Terminado el entrenamiento en Negev, los 25 pilotos fueron trasladados el 6 de junio de 1981, a la base aérea de Etzion, donde los esperaban 8 F-16A b10 armados con dos bombas Mk84 de 925kgrs., tres tanques de combustible y dos Sidewinder para autodefensa,  y 6 F-15A armados con 4 misiles aire-aire AIM9 y cuatro AIM7 y pods de reconocimiento. La misión sería llevada a cabo al día siguiente.

A las 16.00hrs del 7 de junio los aviones despegan desde Etzion. Los ocho F-16A serán los encargados de realizar el ataque, mientras los seis F-15A entregarán la cobertura aérea a los Falcon. A la misma hora, el primer ministro israelí Menahem Beguin se encuentra reunido con todo su gabinete, esperando que el ataque resulte todo un éxito, pues el costo en política internacional será enorme. En todo caso, era un costo que estaban dispuestos a asumir, puesto que sería mucho menor en comparación a que si el ataque era ordenado cuando el reactor tuviera ya su combustible, lo que provocaría un desastre nuclear de proporciones.

 
 

Los aviones ya en el aire, comenzaron su raid. Deberían volar a no más de 150 pies sobre el nivel del suelo los casi mil kilómetros que los separaban de su blanco en Irak, tal como lo relata el líder de la escuadrilla De Ze'ev Raz, “Estamos a punto de volar sobre Eilat y Aqaba, dirigiéndonos por el sur de Jordania, a lo largo de la frontera con Arabia Saudita. Esta ruta se planeó para evitar aldeas y ciudades árabes en donde podemos ser descubiertos, así que volaremos sobre el desierto hasta Bagdad. Éste no es el mejor método para volar, pero evitará la detección de los radares, por lo que seguiremos sin ser vistos hasta llegar al blanco. Para llegar al blanco volaremos a una altitud de 150 pies”.

Sin embargo, existen otras versiones que indican que habrían sido acompañados por un Boeing 707 tanquero que habría servido de cobertura a los aviones, puesto que los mismos volarían por sobre el tanquero simulando un vuelo comercial de la irlandesa Air Lingus que habitualmente prestaban sus servicios de arriendo de aviones a aerolíneas árabes.

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Fotografía de la época que muestra la evolución en la construcción del reactor nuclear de Osirak, el cual ya en 1980 había sufrido un importante retraso cuando dos aviones F-4E Phantom de la Fuerza Aérea de Irán, bombardearon parte de las instalaciones, sin llegar a realizarle grandes daños (Foto: Archivos Dintel GID)

 
 

Según esta versión, los aviones se desplazaron por sobre el B-707 en formación cerrada para aparentar ser un vuelo comercial. Para ello, la tripulación del Boeing siempre mantuvo comunicación con los controladores aéreos jordanos y saudíes, hablándoles en perfecto árabe lo que evito levantar sospechas sobre la verdadera misión.

Sin embargo, la versión oficial israelí relatada en el libro "Raid on the Sun" de Rodger W. Claire, insiste en que los aparatos se desplazaron siempre a baja altura hasta alcanzar su blanco, nunca sobrepasando los 100 pies de altura y sin ser apoyados por tanquero alguno. Sin embargo, el alto consumo de combustible que supone volar a esa altitud durante todo el trayecto de casi 1.000kms y otros 1.000 kms de regreso a gran altura, más el alcance propio del avión, estimado en 1.370kms con dos bombas MK84, dos AIM9 y dos tanques externos de 4 mil litros (1040 galones), echan por tierra esa versión, aunque el libro de Claire, indica que los técnicos israelíes retiraron los equipos ECM y de reabastecimiento aéreo de los aviones, con el fin de aligerarlos y aumentar su radio de acción para el largo trayecto. Aún así, la carga externa de los aparatos llegaría a más de ocho toneladas, reduciendo aún más su alcance pese a que los tanques externos alares anclados en los puntos 3 y 7, serían eyectados en el trayecto.

A las dudas sobre esta teoría, se suma que Estados Unidos sólo habría suministrado 12 estanques para los aviones, puesto que no eran considerados necesarios para un país en donde las misiones de vuelo no duran más de una hora. A favor de esta teoría, se encuentra el hecho de que para 1981, la IDF contaba con tan sólo un KC707 (recibido en enero de 1978) que que no disponía del sistema de pértiga de repostaje en vuelo, sino que el sistema de canasta utilizado por los Kfir y A-4. El sistema de pértiga sólo fue adoptado en 1983 por los KC707 de la IDF, que reemplazaron a los antiguos Boeing KC-97F/G Stratocruiser que también utilizaban el sistema de canasta.

Por tanto, existe la duda en cuanto a la veracidad y factibilidad de que dichos aparatos hayan podido llegar sin reabasteciomiento en vuelo hasta Bagdad, pese a las modificaciones realizadas por los técnicos israelíes. De haber realizado repostaje en vuelo, este autor piensa que éste podría haber sido efectuado por algún KC135 de la USAF arrendado para el entrenamiento del personal israelí, aunque no existen datos concretos para asegurarlo.

Durante el trayecto sobre el desierto, los ocho F-16 comenzaron su vuelo a baja cota con el fin de acercarse al blanco sin ser detectados por los radares iraquíes. Los seis F-15, formaron tres parejas para dar cobertura aire-aire a los Falcon.

La primera pareja de F-15 se estacionó en la frontera entre Irak y Jordania con el fin de entregar enlace radial entre Israel y los aviones atacantes. Una segunda pareja acompañó a los F-16 hasta su blanco en Tamuz para brindarle cobertura frente a CAP iraquíes y protección ECM frente a las defensas AAA, mientras la tercera pareja operó entre la primera y segunda, con el fin de dar alerta temprana y enlace a los Falcon, y eventualmente apoyar posibles interdicciones sobre el blanco.

 
 

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Jacques Chirac, formaba parte de la comisión del Gobierno francés, que visitó en misión económica a Irak en 1974. En dicha visita se acordó la cooperación gala para la construcción de un reactor nuclear de investigación. (Foto: Archivos Dintel)

Los ocho F-16, una vez a 20kms del reactor, encendieron sus post quemadores y se elevaron hasta los 2.100mts de altura para poder lanzar sus bombas Mk84 con precisión y sin que la explosión de éstas afectara a sus aeronaves. Separados en parejas, los aparatos se abalanzaron sobre el blanco a 1.111 kms por hora, y fueron adquiriendo su objetivo y lanzando sus bombas hacia la cúpula del reactor de Saddam (a 1.100mts de altura), con cinco segundos de intervalo entre cada pareja. En tan sólo 30 segundos, el sueño del dictador iraquí se había desvanecido. De las 16 bombas lanzadas por los aviones israelíes, 14 dieron en el blanco. Dos Mk84 fueron erradas por el aparato Nº6, puesto que debió realizar bruscas maniobras para evitar las ondas de las bombas lanzadas por el quinto avión.

 
 

Una vez lanzadas las bombas, las aeronaves se elevaron hasta los 12 mil mts para dirigirse nuevamente a casa, sin que nada pudieran hacer las defensas iraquíes que sólo alcanzaron a disparar a destiempo. A favor de los israelíes jugó la posición del sol, puesto que la hora fue escogida con el fin de obstaculizar la posible identificación visual de los aviones por parte de la AAA y de patrullas CAP. En el ataque murieron 11 personas, 10 soldados iraquíes y el científico francés reclutado por el MOSSAD, quien instaló un radio faro al interior del complejo nuclear sin alcanzar a huir para cuando se produjo el bombardeo.

La noticia recorrió rápidamente el mundo. Las principales cadenas de noticias informaban de un ataque realizado al reactor nuclear de Osirak por parte de aeronaves israelíes. Tal como lo tenían previsto las máximas autoridades judías, la comunidad internacional criticó el ataque por violar el derecho internacional. Las naciones árabes y Francia se encontraban indignadas y propiciaron una condena en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que contó con el apoyo de Estados Unidos, que suspendió por algunos meses el traspaso de nuevos F-16 y F-15 a Israel.

El ataque, reavivó también la presión internacional sobre Israel para que se hiciera parte del Tratado de No Proliferación Nuclear y permitiera que técnicos de la Organización Internacional de Energía Atómica pudieran inspeccionar las instalaciones en Israel sin éxito.

 
     
 

Conclusiones

 
 

El ataque a la central nuclear de Osirak, se convirtió en uno de los primeros ataques preventivos realizados en el escenario post guerra en el mundo. Su efecto inmediato, fue retrasar considerablemente el proyecto nuclear de Sadam Hussein y, con ello, la amenaza nuclear que se cernía sobre Israel, manteniendo en manos de ese país el monopolio de ese tipo de armas en la región.

Militarmente, la operación resultó ser todo un éxito, puesto que se utilizaron todas las herramientas en manos de Israel para lograr la supresión de una amenaza percibida como vital por parte de Tel Aviv. Sin embargo, aún existen serias dudas sobre la operación en sí, sobre todo, en cuanto a si contaron con ayuda externa materializada en reabastecimientos en vuelo para los aviones.

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Otra imagen que muestra los resultados del exitoso ataque realizado por la aviación israelí. Se programó un ataque con 16 bombas de 2.000lbs, pero según estimaciones de la propia IDF, sólo se necesitaban ocho. (Foto: Archivos Dintel)

 
 

Estas dudas, aumentan ante el hermetismo propio de las FDI, por lo que algunas versiones como el acompañamiento de un KC707 (ó KC135) y la cobertura que podría haber entregado a los 14 aviones participantes, no podría ser descartada a priori.

El ataque a Osirak, demostró también la existencia de voluntad política por parte del gobierno judío, que mediante este acto envío un claro mensaje a sus enemigos, en cuanto a que no serían toleradas amenazas ni actos en contra de su país ni de sus ciudadanos, tal como quedó de manifiesto también en la Operación Yonatan de 1976. Pero también se cuidó que el objetivo alcanzado fuera solamente militar y limitado, evitando con ello una escalada mayor en el conflicto que terminara con una nueva guerra abierta de los países árabes en contra de Israel.

A cambio, Israel recibió una contundente condena internacional, auspiciada por Francia y otros países árabes, que contaron con el apoyo parcial de Estados Unidos, que finalmente terminaron en nada. Sólo una resolución condenatoria al acto por parte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y presiones para adherir al Tratado de No Proliferación Nuclear, que fueron hábilmente manejados por la diplomacia israelí.

El Likud, el partido gobernante de Israel, también resultó favorecido con esta operación que se realizó a tres semanas de las elecciones generales de ese país. La reelección que parecía perdida hasta antes del ataque, fue ganada fácilmente.

Irak, en tanto, vio como su proyecto de casi seis años se derrumbaba en tan sólo 30 segundos. La sorpresa fue total para el sistema de alerta y defensa que debía proteger el reactor, pese a que meses antes ya había sufrido un ataque por parte de la aviación iraní. De hecho, aún se cree que los efectivos iraquíes creyeron en un primer momento que el ataque venía del vecino país.

Unas semanas después del ataque, Irak decidió reemprender su programa nuclear para lo cual nuevamente contaría con la ayuda francesa. Sin embargo, en 1984, Paris decidió dar marcha atrás y el programa nuclear iraquí se derrumbó junto a la decisión gala, aún cuando para la segunda Guerra del Golfo (2003), Estados Unidos argumentaba la posible existencia de armas de destrucción masiva de este tipo en los arsenales de Hussein.

 
 

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Imagen que muestra los daños ocasionados a uno de los edificios que componían el complejo nuclear de investigación de Tamuz o mejor conocido como Osirak, debido a que el reactor francés era de la clase Osiris y el cliente Irak (Osiris + Irak= Osirak) (Foto: Archivo Dintel)

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Infografía que muestra la ruta seguida por los ocho F-16A, divididos en dos escuadrillas de cuatro aviones. Las letras A, B y C muestran las posiciones adoptadas por los F-15A, que efectuaron misiones de protección aérea, funciones de mini AWACS, enlace comunicacional y reconocimiento. (Imagen: Luis Finschi - DintelGID)

 
 

Fuentes:

Revista Fuerza Aérea de Chile, mayo-agosto de 1981
www.acig.org
www.globalsecurity.org
www.answer.com
www.f-16.net
http://www.youtube.com/profile?user=officerfloop
http://videospresentaciones.hasbaradigital.net/operacion-ofra-el-ataque-al-reactor-nuclear-en-ingles-2/

 

 

 

 
 

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