La Segunda Guerra de Chechenia 1999 – 2000. Diciembre 1999

Por: Marcelo Rivera y Andrés Maloberti  
       
 

Diciembre sería un mes resolutivo para los rusos, la llegada del invierno y las consecuencias de ello impuso un incremento en el ritmo de las operaciones sobre las fuerzas rebeldes, las cuales además comenzaban a sufrir las consecuencias de la estrategia rusa, la cual afectaba por demás su insuficiente logística y la baja capacidad de movimiento.

 
     
 
Se estrecha el cerco sobre Grozny, los combates en la periferia
 
 

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Una formación acorazada rusa durante las operaciones invernales en Chechenia. Se puede observa un tanque T-72, posiblemente un T-72BV, dotado de un rodillo barreminas KMT, lo que demuestra que los rusos tomaron buena nota de las amenazas de las minas antitanques, no solo del antiguo enfrentamiento de 1994-1996, sino de la experiencia en Afganistán entre 1979 y 1988. (Foto: Vía www.aviation.ru)

Con los territorios al Norte del río Terek controlados, los rusos habían logrado que el empuje de sus fuerzas complicara el accionar de los rebeldes, obligándolos a replegarse hacia el Sur, para entonces, cerrar el cerco sobre la capital obligaba a iniciar acciones en contra de las diversas localidades que eran utilizados como bastiones por los rebeldes.
El 1 de diciembre, la artillería federal concentró sus ataques en toda la periferia de la capital, atacando la capital y otras seis localidades, entre ellas Argun y Petropavlovskoye. Ahora los chechenios continuaban su defensa en cuatro puntos fuertes, Grozny, Argun, Urus Martan y Shali. La ciudad de Argun estaba sitiada desde la caída de Gudermes, mientras que los combates por Urus Martan se habían intensificado considerablemente en las últimas semanas, los rusos necesitaban la caída de estas plazas para poder cerrar el cerco sobre la capital.

 
 

El 2 de diciembre es cuando se lanza la operación sobre Argun, la cual estaría a cargo del 247º Regimiento Paracaidista del Tte.cnel. Yuri Em. Estas fuerzas de elite habían sido los responsables de la captura de Gudermes durante noviembre, y ahora lanzaban su ofensiva contra las defensas de Argun, donde penetraron profundamente el dispositivo chechenio y causaron más de 200 bajas. Entre las bajas identificadas se encontraba el comandante chechenio Dalguyev, que había liderado la fallida invasión a Daguestán en agosto de ese año. Tras los combates, los paracaidistas rusos informaron la captura de un transporte de personal, ametralladoras pesadas y gran cantidad de armas y municiones de diversos tipos.
No es hasta el 4 de diciembre cuando el comandante de las fuerzas federales en Chechenia, el general Kazancev, anuncia oficialmente que Grozny estaba completamente sitiada por las tropas del general Shamanov y el Tte.gral Bukgakov. La información fue hecha pública cuando las fuerzas terrestres cortaron toda comunicación al Sur de Grozny, aislándola de Urus Martan, uno de los principales bastiones chechenios en las inmediaciones. Al día siguiente, 5 de diciembre, los chechenios reconocen que han perdido la posibilidad de llegar a Urus Martan y Grozny por tierra, con lo que el bloqueo federal queda finalmente confirmado.
Esa misma tarde, a las 1600 horas, las tropas paracaidistas del 247º Regimiento, junto con las tropas del Ministerio del Interior (conocidas como OMON), logran poner bajo su control la mitad Este de la ciudad de Argun, mientras se informaba que las operaciones de barrido de seguridad continuarán al día siguiente por la mañana. La presencia de minas antipersonales diseminadas en la ciudad obligó a un importante trabajo de las fuerzas de ingenieros.
Entonces, el 6 de diciembre, se informa que en la localidad de Achjoi Martan, fronteriza con Ingusetia, se había izado la bandera rusa, algo que no pudo ser corroborado entonces. A la vez que se informa que la seguridad de Chechenia estaba dividida en dos zonas, la de Este estaba a cargo del general Babichev, y la del Oeste a cargo del general Nadzorov.
Con la mejora de las condiciones climáticas, el día 7 amaneció con una masiva presencia aérea rusa, permitiendo apoyar las acciones terrestres con mayor eficacia. Se informó que las tropas terrestres iniciarán una operación en la frontera entre Chechenia y Georgia, con el objeto de impermeabilizar la frontera, a la vez que se entregaron informes sobre la operación de seguridad en Argun. Allí las tropas federales informaron la captura de un puesto de comando rebelde, además de desactivarse ocho trampas explosivas. También se informó de la destrucción de nueve fábricas subterráneas de combustible y la captura de un importante número de camiones medios KAMAZ utilizados por los rebeldes.
El día 8 de diciembre las operaciones aéreas mantuvieron un elevado ritmo y permitió apoyar los preparativos de las fuerzas terrestres para lanzar su asalto contra Urus Martan, localidad que estaba bloqueada en tres direcciones (Norte, Este y Oeste). En estos combates, la unidad más importante es la de los voluntarios chechenios al mando del comandante Bislan Gantamirov, los cuales se aseguran que están muy bien entrenados y equipados, gozando del apoyo de los comandantes rusos. Esta fuerza había repelido un ataque de los rebeldes días atrás, además de haberse empleado en algunas acciones específicas cerca de Urus Martan.

Los informes de inteligencia aseguraban que los rebeldes no continuarían manteniendo sus posiciones en esa ciudad, lo que beneficiaría a los rusos que, al capturarla, lograran bloquear completamente a Grozny desde el Sur. Muchos rebeldes ya se habían replegado hacia el Sur a través de los pasos que los rusos dejaban deliberadamente abiertos. Esta acción de permitir la retirada de los guerrilleros permitía que la presión ejercida por las fuerzas federales obligara a que los rebeldes se replegaran sin combatir, permitiendo la captura de villas y ciudades con enfrentamientos de poca entidad. Otros informes de ese día aseguran que un grupo muy numeroso de combatientes chechenios intentaba abrirse paso hacia Shali, a la vez que aseguraban que las defensas chechenias en Grozny incluían unos 2.000 hombres al mando del jordano Jattab. Las fuentes oficiales rusas aseguraron que, tras la caída de Urus Martan, el siguiente objetivo sería Shali.

 
 

El día 9 de diciembre se produce un asalto a gran escala contra Urus Martan, el cual tiene como resultado la caída de la localidad en manos federales. Tras ello, las fuerzas rusas se concentran en intentar asegurar la totalidad de la ciudad para expulsar a todos los combatientes chechenios que pudiesen quedar en la zona. Tras esa acción rusa, los chechenios comienzan a resentirse, los comandantes militares Raduyev y Majashev intentan convencer al presidente chechenio Masjadov de entablar negociaciones de paz con los rusos, pero éste no accede y ordena continuar la guerra de guerrillas. Basayev, por su lado, comienza a mostrarse reticente a mantener la defensa de Grozny, ordenando inmediatamente a que sus fuerzas comiencen a replegarse hacia Shali, donde se ubican en la parte sudeste. Incluso Jattab decide mover sus fuerzas fuera de la capital, ese mismo día muchas de sus tropas se encontraban rumbo a las villas de Chadiry y Sharoisky, aun así, el grueso de los defensores se encontraban en la capital.

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Convoy logístico ruso, al frente se puede observar un transporte de personal BTR-80 que sirve de escolta, seguido por un camión GAZ-66 y varios camiones medios KAMAZ, un poco más atrás. Es curioso observar que entre octubre y diciembre no se reportó ningún ataque contra los bastos convoyes logísticos rusos, lo que muestra que los chechenios mantenían un pensamiento mucho más "convencional" para enfrentarse a los rusos. (Foto: Vía www.aviation.ru)

 
 

Durante el atardecer los rusos realizan un nuevo golpe, esta vez una unidad paracaidista, tal vez el 247º Regimiento enviado desde Argun, a unos 18 Km.,  es transportado en helicópteros hasta una posición a unos 6 Km. de Shali. De inmediato, las tropas aerotransportadas capturan varios puentes cercanos sobre los ríos que la atraviesan y traban combate con los rebeldes que defendían la ciudad, destruyendo dos jeeps y matando a 8 rebeldes, además de capturar armas, municiones y explosivos. Esta acción hizo que la ciudad quedara completamente bloqueada por los rusos.
El día 10 de diciembre los rusos establecieron puestos de control en la localidad de Noviye Atagui, unos 20 Km. al Sur de Grozny y a mitad de camino entre Urus Martan y Shali, lo que bloquearía todas las comunicaciones entre esas ciudades. Ya en la zona de la capital se inicia el despliegue de las tropas voluntarias de Gantamirov como refuerzo al dispositivo ruso. Asimismo, los chechenios lanzan un ataque químico, cuando detonan un contenedor con 60 toneladas de una solución de aceite y cloro en las inmediaciones de la villa de Pervomayskoye, unos 15 Km. al Noroeste de Grozny. La intención del ataque es que la nube tóxica se llevada por el viento hacia las concentraciones de tropas federales que se encontraban en los alrededores de la villa, en las cercanías de un campo de refugiados. De inmediato los rusos despliegan en la zona un batallón de defensa NBQ (Nuclear, Bacteriológica y Química) en la zona, ante la posibilidad que estas actividades se repitan.
Asimismo, durante la tarde se informa que los pobladores de Shali habían entablado algunos tiroteos con los combatientes rebeldes, algo que de seguro no ayudó a levantar la moral de las tropas en continua retirada. Para cuando la noche llegaba, el Estado Mayor ruso informaba que la ciudad de Urus Martan había sido completamente asegurada, permitiendo que todos los esfuerzos federales se concentren en Shali.
Para el día 11 el grueso de los defensores chechenios en esa localidad se habían replegado, aún así, los comandantes rusos aclararon que no realizarían las operaciones de barrido de seguridad hasta que se hayan completado los reconocimientos aéreos que descubran que las principales posiciones defensivas hayan sido abandonadas. Ya en la noche, los informes de los comandantes rusos dan como aseguradas definitivamente las ciudades de Urus Martan y Shali, por lo que se procederán las operaciones de hostigamiento en el Sur del país, dejando a Grozny completamente aislada. Así, el día 12 las tropas federales se preparan para iniciar las operaciones de barrido de seguridad en Shali, mientras que se reportaban que once villas y poblados habían sido ya aseguradas con el apoyo de los pobladores, quienes delataban o entregaban a los rebeldes chechenios.

 
 

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Rebeldes chechenios a bordo de un jeep UAZ cruzando un poblado. Elementos como estos, moviéndose en solitario y un buen poder de fuego, para el pequeño número de hombres, supusieron algunos dolores de cabeza contra las fuerzas rusas, pero hasta diciembre los chechenios buscaron una confrontación más convencional que resultó desfavorable. (Foto: Vía www.aviation.ru)

El día 14 se renovaron los informes de las actividades en el cerco a Grozny, cuando se informa que se produjeron combates en Staryye Atagui, Shali y otras tres localidades adicionales, además de continuarse los combates en las afueras de Grozny. Muchos guerrilleros se repliegan ordenadamente hacia Shali desde la capital, aunque sin órdenes de sus superiores, en un intento de reforzar esa ciudad. Sin embargo, Shali había ya sido asegurada por las fuerzas federales tras la operación de barrido realizada, lo que motivó que fuese anunciado públicamente por el general Troshev, comandante del Grupo de Ejércitos Este.
El día 15 se informa que la villa de Staraya Sunzha había sido ocupada por las tropas federales, mientras que el día 16 se lanzan violentos bombardeos de artillería debido a que las condiciones climáticas dificultan las acciones aéreas y los movimientos terrestres de forma considerable, aunque logran cortar los movimientos chechenios en Staryye Atagui, Novyye Atagui y otras tres localidades más.

 
 

Ese mismo día, el Ministerio de Defensa informa que se han identificado once depósitos de sustancias químicas tóxicas, las cuales almacenan unas 160 toneladas de amoníaco, 100 toneladas de cloro y una cantidad no especificada de ácido sulfúrico. Estos depósitos están rodeados con explosivos y serían detonados si los chechenios se ven amenazados o deben cubrir una retirada hacia el Sur. Se descubrió que los rebeldes han sido equipados con máscaras protectoras, a la vez que el comandante de las fuerzas NBQ rusas en Chechenia, el general Nikifor Vasilyev, anunció que los chechenios no poseen armas biológicas y no hay indicios de que puedan disponer de la capacidad para producirlas.
El día 17, las tropas rusas rodean completamente a las fuerzas chechenias en las zonas de Avtury, Staryye Atagui, Novyye Atagui, Bachi Yurt y Mayrtup. El día 18 se lanza una operación aerotransportada sobre el cañón de Argun, donde resultaría dañado un helicóptero Mi-8 “Hip” por fuego rebelde. En esta acción, los chechenios que aún mantienen sus posiciones ahí, son sorprendidos y ofrecen muy poca resistencia. De esta forma, los rusos lograron asegurar las alturas estratégicas cerca de la entrada al cañón y poco a poco fueron ocupando otras posiciones, lo que supuso que los chechenios perdieran el acceso a esta región, cortando una de sus vías de suministros más importantes. Con una operación realizada simultáneamente al Sur del país, los rusos comenzaron a restringir el acceso de municiones, armas y otros apoyos desde el extranjero. Ambas acciones serían dirigidas por el Mayor General Valery Gerasimov.
Por otro lado, en la villa de Serzhen Yurt los combates son intensos, allí los chechenios sufrieron 30 muertos, previendo retirarse de la posición, ubicada a unos 8 Km. de Shali. Los rusos reconocen dos muertos en estas acciones, las cuales se prolongaron por más de dos días.
Ya el día 19 la ofensiva aérea se renueva con fuerza, logrando atacar multitud de blancos rebeldes y permitiendo que las fuerzas rusas se preparen para el asalto sobre Serzhen Yurt, que ya es inminente. Dicha localidad no solo es atacada desde el aire, sino que la artillería concentra su fuego sobre las posiciones defensivas allí ubicadas. El día 20 produce un intenso combate en las cercanías de esa localidad, donde las tropas rusas se enfrentan a los hombres de Basayev, que sufren 15 bajas y pierden gran cantidad de armas.
El día 21 el Ministerio de Defensa asegura que los defensores en Serzhen Yurt no superarían los 500 hombres, los cuales fracasaron en un intento de romper el cerco ruso. Fueron tres horas de intensos combates en los que los chechenios fueron rechazados continuamente y obligados a replegarse tras haber perdido unos 30 hombres. En paralelo, los OMON, como son conocidas las tropas del FSV, lanzan una gran operación de seguridad en Urus Martan, Aljan Yurt y tras tres localidades más. En Aljan Yurt son muertos cuatro mercenarios árabes, además de descubrirse seis refinerías subterráneas, veinte arsenales y depósitos entre otros logros.
El día 23 las fuerzas rusas comenzaron a reagruparse en distintos puntos del país, pero los movimientos en torno a Grozny muestran la reorganización de las tropas rusas en varias localidades, lo cual podría interpretarse como un paso previo a las operaciones sobre la capital, aunque ese mismo día el general Kazantsev, comandante del Grupo de Ejércitos Caucazo Norte, anunciaba que “No hay ninguna necesidad de tomar Grozny en los próximos días”, ya que calculaban que a más tardar en tres semanas habrían tomado el control de todo el territorio chechenio. Estas declaraciones, pocas horas más tarde, serían desmentidas por los acontecimientos en la capital.
Las acciones en tierra no vuelven a registrarse públicamente hasta el día 26 de diciembre, cuando se informa de que los combates continuaban en el cañón de Algún, Staryye Atagui y otras dos localidades, a la vez que la artillería batía objetivos en otras cinco localidades más y las fuerzas del FSV lanzaban operaciones de búsqueda y barrido de seguridad en otras seis localidades más, incluyendo Aljan Yurt y Achjoi Martan. Estas acciones son interesantes por los resultados, ya que se secuestran armas, municiones, treinta bombas caseras y varios Kg. de droga en posesión de los rebeldes.
Al Sur de Urus Martan, y con el objeto de mantener presión sobre las defensas chechenias en torno a Grozny, los rusos lanzan una serie de ataques sincronizados, sin embargo son detenidos por la violenta respuesta de los defensores. Ante esta situación, los comandantes rusos ordenan el ataque contra uno de los puentes en la ruta Rostov – Baku, al Sur de Aljan Yurt, mientras que al oeste del anillo defensivo inmediato de Grozny entran en acción las fuerzas acorazadas rusas en toda regla, logrando imponerse a los rebeldes y obligándolos a retroceder. Con estas operaciones, los rusos logran eliminar las defensas rebeldes en Urus Martan y en el poblado de Aljan Yurt, a poca distancia de Grozny, lo que da por finalizada las operaciones de cerco sobre la capital, la cual ahora está absolutamente sitiada.

 

 
 

Los voluntarios chechenios de Gantamirov

 
 

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Artilleros rusos limpian el hielo en las municiones de artillería ligera, posiblemente de 100 mm. Las inclemencias del invierno afectaron seriamente las operaciones en todos los sentidos, de hecho el manipular las municiones de este tipo con las manos desnudas debe resultar de lo más incómodo e impracticable. (Foto: Vía www.aviation.ru)

Para cuando la fase de ataque a la capital estaba en marcha, los rusos ya contaban con el apoyo de las fuerzas del ex alcalde de Grozny, Bislan Gantamirov. Esta fuerza estaba compuesto por tropas chechenias leales a Moscú, las cuales habrían sido entrenadas y equipadas por las fuerzas rusas, posiblemente del FSV, y posiblemente su alistamiento se produjo en Ingushetia o Daguestán durante los meses previos a la campaña iniciada en octubre.
Aunque presentes desde mediados de noviembre, las fuerzas de Gantamirov son reconocidas el día 2 de diciembre, cuando unos 250 rebeldes chechenios atacan a Gantamirov en la localidad de Geji. En los informes rusos se asegura que “los rebeldes atacan al ex alcalde de Grozny y a su escolta, quienes sufren un muerto y tres heridos”. En esa acción, los rebeldes chechenios son rechazados luego de la intervención de la artillería y aviación rusa, además de la llegada de tropas federales provenientes de Achjoi Martan. A partir de entonces, el empleo de las fuerzas de Gantamirov comienza a hacerse más constante en las fuentes oficiales rusas, aunque poco se sabe de la conformación de las mismas.

 
 

El 8 de diciembre se hace mención del empleo de estas fuerzas en los preparativos del asalto sobre Urus Martan, para entonces las cifras de hombres que la integran varían desde varios cientos hasta varios miles. Aquí se menciona que están muy bien entrenados y que ya han sido empleados en combates previos en los alrededores de Urus Martan, con apoyo de la artillería y la aviación rusa. Sin embargo, en los informes de la caída de esa ciudad, el 9 de diciembre, no se las menciona con mayor precisión.
El día 10 de diciembre se informa que “una Compañía de voluntarios chechenios organizada por Bislan Gantamirov” se unía a las fuerzas federales que bloquean la capital chechenia, y es aquí donde comienzan las contradicciones del número de voluntarios chechenios. Una compañía está formada por unos 120 a 180 hombres, pero en lo sucesivo estos números comienzan a incrementarse de manera drástica, lo que implica que, de ser ciertas esas nuevas cifras, las fuerzas leales chechenias están en preparación desde mucho antes del inicio de la campaña. De hecho, a partir de esta fecha ya se hablan de unos 2.000 voluntarios chechenios apoyando a las fuerzas rusas.
El día 20 la cifra de tropas al mando de Gantamirov alcanzaba, según las fuentes rusas, los 3.000 hombres, los cuales son empleados en misiones de reconocimiento en fuerza sobre Grozny, donde logran obtener el control del aeropuerto de Severny, al Norte de la capital. Sin embargo, para el día 21 el informe oficial asegura que las tropas de Gantamirov alcanzan los 15.000 efectivos. En un informe oficial del día 23 se informa que las operaciones en Grozny serían lanzadas por fuerzas especiales del FSV, contra blancos puntuales, con apoyo de las tropas leales chechenias. Ese mismo día se da a conocer, extraoficialmente, que unos 1.500 voluntarios habían entrado a la ciudad, apoyados por los Omon, artillería y aviación, realizando un reconocimiento en fuerza, pero que resulta un fracaso.
Ya a partir del día 25 de diciembre las fuentes oficiales rusas informan que todas las operaciones en Grozny son realizadas por las tropas de Gantamirov, aunque la forma de moverse implica una gran coordinación con las fuerzas federales, incluso como unidades añadidas a las fuerzas del FSV y el Ejército ruso.
Revisando diversas fuentes oficiales y extraoficiales resulta muy difícil poner el número de efectivos de Gantamirov por encima de los 5.000 hombres, incluso muchos menos. Sin embargo lo que está claro es que Moscú hizo una gran apuesta con Gantamirov, no solo se aseguraba que dispondría de fuerzas leales una vez que la guerra terminara, sino que incluso su empleo en Grozny permitiría “chechenizar” la guerra, mostrándola a la opinión pública como que no se trataba ya solo de una invasión rusa, sino como una liberación encabezada por sus propios compatriotas, con un caudillo, el propio Gantamirov, que traería una supuesta estabilidad a la región. Asimismo se aseguraban de tener un impacto mediático con el objeto de restar apoyo a los rebeldes, que mientras buscaban supuestos apoyos permanentes en mercenarios extranjeros, las fuerzas leales a Moscú se incrementaban día a día.
Finalmente hay que destacar que los rusos en todas sus fuentes hablan de un excelente rendimiento de las fuerzas de Gantamirov, aunque posiblemente sus éxitos fueron agrandados con fines propagandísticos, sin duda el hecho de que los rusos emplearan estas unidades como punta de lanza en los combates en la capital da a entender que eran mucho más que unos simples “voluntarios”, y también deja patente que estas fuerzas fueron entrenadas y equipadas durante mucho tiempo antes del lanzamiento de las operaciones sobre Chechenia.

 
     
 

La estrategia rusa en el Sur de Chechenia

 
 

Chechenia no es un territorio demasiado grande, por lo que las fuerzas rusas tendrían una relativa facilidad en ocuparlo totalmente, aunque no necesariamente asegurarlo, sin embargo es importante destacar la nueva estrategia rusa en relación al fracaso producido en el conflicto anterior. Esta vez los rusos apostaron por destruir el aparato logístico chechenio, el cual era de por sí bastante exiguo, cortar la libertad de movimiento y mantener la iniciativa en los combates, permitiendo que los movimientos federales sean inesperados para los guerrilleros y así estos se sientan acosados y acorralados. Sin libertad de movimiento en el Sur, los rusos se garantizaban que el apoyo hacia las zonas sitiadas en el Norte no representara un peligro mayor. Y es en las operaciones del Sur donde los rusos utilizarían sus mejores tropas disponibles y en números bastante elevados.

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Un campamento de las fuerzas federales recibe a un helicóptero Mi-8MTV "Hip H". Es interesante observar la variedad de vehículos blindados presentes en la imagen, encontrando un blindado multipropósito MT-LB en el extramo izquierdo, dos transportes de personal BMP-2 en el centro y un BTR-80 en el extremo derecho. (Foto: Vía www.aviation.ru)

 
 

Los rusos comenzaron a canalizar a los rebeldes, primero la presión del avance durante octubre y noviembre los llevó a abandonar el Norte y establecer posiciones defensivas en torno a la capital, posteriormente se los fue cercando poco a poco en torno a la misma, manteniendo el acoso permanente sobre ellos y permitiéndoles replegarse hacia el Sur durante noviembre y diciembre, a la vez que ya desde noviembre se comenzó a hostigarlos en sus movimientos en el Sur, de manera de no permitir que se hicieran fuertes. Los rusos también decidieron fortalecer la vigilancia en las fronteras de manera de evitar que los chechenios pudiesen realizar acciones de distracción en Ingushetia y Daguestán, mientras que cerrar el flujo logístico en la frontera con Georgia, al Sur, se mostró vital. Todo esto se hizo sin necesidad de concentrar grandes esfuerzos en la capital, donde los rebeldes esperaban que fuese el principal golpe federal, buscando algún impacto propagandístico de importancia, pero sin duda los rusos lanzaron sus operaciones de mayor envergadura hacia el Sur montañoso del país, donde era sabido que los chechenios tratarían de refugiarse y hacerse fuertes.
Cuando los chechenios trataban de replegarse hacia el Sur por los “canales libres” dejados por los rusos, eran atacados desde el aire, como sucedió el 4 de diciembre cuando la aviación destruyó una caravana con una treintena de vehículos, a la vez que la inteligencia rusa reportaba que los chechenios estarían concentrando fuerzas en la frontera con Daguestán con el objeto de lanzar una invasión sobre esa república para distraer recursos sobre la capital chechenia, tal vez en un intento de ganar tiempo para reorganizar su dispositivo. Para entonces ya los rusos habían cercado completamente la capital y se disponían a impermeabilizarlo de manera completa.
Sabedores de que los chechenios buscarían hacerse fuertes en las montañas del Sur, el alto mando ruso comenzó a mencionar que las posiciones chechenias podrían ser atacadas por bombarderos Tu-22M3 “Backfire”, este efecto disuasivo ruso traería a colación los tremendos bombardeos lanzados por estos aviones durante el conflicto pasado y busca, sin duda, desmoralizar a los chechenios. Esto fue acompañado con el lanzamiento de una campaña de ataques aéreos el día 7 de diciembre, donde se atacaron objetivos en todo el país, a la vez que se iniciaba el despliegue de tropas federales en la frontera con Georgia, lo que sin duda afectaría seriamente el sostén de las operaciones rebeldes desde el Sur. Esto se hizo evidente el día 9, cuando un gran número de tropas federales, principalmente del Ministerio del Interior, comienzan a establecer posiciones en la frontera con Daguestán, evitando el ingreso de fugitivos rebeldes, y concentran algunos elementos ya cerca de la frontera con Georgia. Ese mismo día la campaña de ataques aéreos y bombardeos de artillería alcanza los principales centros urbanos del Sur, que el día 10 supone una serie de ataques aéreos sobre Vedeno, uno de los principales núcleos poblados de la zona. Estos ataques del día 10 son acompañados por declaraciones oficiales que indicaban que las fuerzas chechenias en retirada serían continuamente hostigadas para evitar que puedan reagruparse o establecer posiciones defensivas de modo efectivo.
No sería hasta el día 13 de diciembre que los rusos reportan que los combates en el Sur del país eran intensos, al informarse del inicio de una gran ofensiva terrestre que busca neutralizar las numerosas bases y centros de entrenamiento chechenios en la región, además de atacarse depósitos de armas y combustible. Los combates de este día son particularmente intensos, reportándose la baja de un muerto y seis heridos para las tropas federales, así como unas 50 bajas chechenias. El día 14 las acciones continúan a buen ritmo, se capturó una pieza antiaérea y una docena de vehículos diversos, además de causar unas 80 bajas a los rebeldes chechenios, las bajas rusas son insignificantes. Las acciones rusas ahora eran a gran escala, las tropas terrestres se lanzaban sobre la localidad de Vedeno, principalmente, y cada  movimiento era precedido por un violento bombardeo de artillería. El día 15 las acciones en el Sur reportan fuertes combates y grandes bajas para los rebeldes, con una treintena de muertos informados oficialmente, las bajas rusas continúan siendo insignificantes.
Ya con las tropas rusas en pleno movimiento, el alto mando ruso hace una gran movida cuando lanza una gigantesca operación aerotransportada sobre la ruta que une el Sur de Chechenia con el Norte de Georgia. Mientras las fuerzas terrestres avanzaban por la misma, fuerzas paracaidistas comenzaban a ser desplegadas en gran número sobre distintos objetivos asignados, donde la resistencia chechenia fue muy débil, se capturan tres piezas de artillería en este movimiento, además de desorganizar algunos dispositivos defensivos chechenios. Las acciones rusas fueron lo suficientemente amplias como para que sus helicópteros atacaran a los rebeldes en la villa de Shatili, en territorio de Georgia, donde se encontraba una base separatista. El gobierno georgiano aseguró no tener posibilidades de hacer frente a las incursiones rusas, aunque esto sería más que nada un guiño a Moscú.
El día 19 las fuerzas terrestres rusas alistan sus posiciones en torno a Vedeno, objetivo que se espera asaltar en los próximos días, para entonces la campaña de bombardeos de artillería en completa en el Sur. Un día después, las tropas paracaidistas e infantes de marina rusos lanzan un gran asalto combinado sobre la carretera que une la población chechenia de Itum-Kali con la villa georgiana de Shatili, aunque logran controlarla, los chechenios lanzan continuos ataques durante la tarde, siendo rechazados en todos los casos y con fuertes bajas. Los chechenios se estaban midiendo ahora con las mejores tropas rusas disponibles y el precio había sido muy grande. Al anochecer nuevos contingentes de infantes de marina arriban a la zona de operaciones provenientes de Daguestán.
La intensificación de las acciones en el Sur se produce el día 22 de diciembre cuando las fuerzas paracaidistas amplían sus operaciones sobre las posiciones chechenias, sin embargo es una operación aerotransportada en toda regla la que llama la atención. Durante ese día los aviones de transporte rusos realizan la primera acción de asalto aéreo en paracaídas de la guerra, cuando una unidad paracaidista llegó a tierra para asegurar la zona de lanzamiento y las posiciones cercanas en donde aterrizarían varios centenares de guardias de fronteras rusos que también serían lanzados en paracaídas. El objetivo en cuestión era un tramo de 80 Km. de longitud sobre la frontera con Georgia, el cual se mostraba particularmente difícil para los movimientos terrestres convencionales. Dicho asalto se supone que podría haber supuesto no más de un batallón de hombres, entre paracaidistas del Ejército y del FSV, y se desconoce por qué no se utilizaron helicópteros.
El día 24 de diciembre las fuerzas rusas habían incrementado su poder de fuego con un mayor despliegue de artillería hacia el Sur, donde se habían concentrado en una fuerte campaña de bombarderos sobre las posiciones rebeldes. El día 25 se produjeron importantes combates en la frontera de Daguestán, cuando un importante número de rebeldes es emboscado por las fuerzas del Ejército cuando intentaban ingresar a ese país. El saldo del encuentro fue de unas 65 bajas para los guerrilleros. En el resto de la zona Sur de Chechenia los enfrentamientos terrestres causaron otras 80 bajas a los rebeldes, aunque no se reportaban bajas rusas.
Los combates se intensifican el 27 de diciembre, cuando los rebeldes lanzan esporádicos contraataques en la carretera transcaucásica que une Chechenia con Georgia. Los combates no representaron ningún beneficio a los guerrilleros que eran rechazados constantemente, a la vez que la aviación rusa comienza a emplear napalm para el ataque contra las posiciones separatistas en las montañas, provocando un gran impacto moral sobre estos. La última acción reportada el mes de diciembre fue el día 31, cuando la intervención de la artillería deja sin efecto los continuos ataques rebeldes sobre la carretera transcaucásica. Sin duda alguna, obtener el dominio de la misma era un objetivo estratégico para ambas partes, por un lado los chechenios mantendrían un cierto flujo logístico para mantener sus posiciones, a la vez que los rusos tratan de mantenerla bajo su control para evitar que aquello ocurra.

 
     
 

Las operaciones aéreas durante diciembre

 
 

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Las condiciones meteorológicas de diciembre tuvieron una gran incidencia sobre las operaciones aéreas federales, sin embargo se las ingeniaron para concentrar grandes cantidades de misiones de reconocimiento y ataque toda vez que el clima lo permitió. Aquí podemos observar a los armeros rusos transportando cohetes de 80 mm para ser montados en los lanzacohetes de un avión de ataque Su-25 "Frogfoot". (Foto: Vía www.aviation.ru)

Se puede decir que diciembre ya marcó el cambio definitivo en el empleo de la aviación en combate. Con una escalada en las operaciones de tierra y mayores requerimientos de apoyo aéreo cercano e interdicción, los rusos realizaron más de 1.087 misiones de combate a lo largo del mes, teniendo en cuenta las malas condiciones meteorológicas, esto fue un gran esfuerzo operativo. También es de destacar que la aviación quedó en tierra el día 31 de diciembre, ya que se quería evitar cualquier problema que pudiera causar el “Efecto 2000” en las computadoras militares, renovándose las acciones el día 1 de enero.
Los análisis de las acciones de diciembre son bastante menos específicos que los anteriores, aunque se declaró la destrucción de un blindado, dos puentes, tres piezas de artillería, siete depósitos de provisiones y combustible, diez centros de comando y comunicaciones, catorce piezas antiaéreas, quince base, 94 vehículos y 134 posiciones fortificadas, nidos de ametralladora y posiciones defensivas rebeldes.

 
 

Por su lado, la aviación de transporte mostró una mayor actividad en el frente, el 4 de diciembre fueron trasladados 350 hombres y 30 toneladas de equipo militar, que fueron seguidos por la llegada de 60 toneladas de pertrechos militares y ayuda humanitaria el día 18 de diciembre. Durante la noche del 19 arriban 60 toneladas de carga y 500 hombres adicionales, mientras que el 25 de diciembre se hace mención de cuatro misiones de transporte en la que se traslada un número no definido de personal y equipos del Ministerio del Interior. En lo relativo a la aviación de reconocimiento se hace mención de solo dos misiones el día 25, aunque de hecho deben haber sido un número considerablemente más grande, mientras que el día 18 se había anunciado del primer despliegue de los “drone” de reconocimiento no tripulados Tu-243 “Reis-D” para reforzar los medios de obtención de información táctica.
Entre los informes oficiales, el día 6 de diciembre se anunció que para destruir las posiciones rebeldes en las montañas del Sur se utilizarían bombarderos Tu-22M3 “Backfire”, lo cual fue corroborado el día 12, cuando el jefe de la Fuerza Aérea rusa, el general Kornukov, anunció que dichos bombarderos podrían ser utilizados en caso de que fuesen requeridos. Ese 6 de diciembre, las aeronaves rusas arrojaron panfletos sobre Grozny y los alrededores, los que tenían un ultimátum para los defensores, a los que se les prometía la amnistía y derechos plenos como ciudadanos rusos si deponían las armas.
No fue hasta el día 7 que las acciones aéreas tomaron intensidad, aunque no se informa la cantidad de misiones y sus resultados finales, los chechenios corroboraron la destrucción de la fábrica fortificada de Krany Molot, una fábrica de ladrillos y graves daños en el ferrocarril. El día 8 las misiones alcanzaron la cifra de 150 incursiones, concentrándose en Grozny, Argun, Urus Martan y Shali. Los días 9 y 10 vieron una importante disminución de las operaciones aéreas, aunque ese último día se atacó un convoy rebelde en Yarish Mardy, donde las fuentes oficiales aseguraron la destrucción de 15 vehículos y la muerte de varios líderes chechenios, aunque no se dio mayor información al respecto.
Las acciones posteriores se fueron reduciendo debido a la baja visibilidad y el clima que iba empeorando, sin embargo, el día 13 el Ministerio de Defensa reconoce la pérdida de un avión Su-25 y que su piloto se había eyectado. Los chechenios reclamaron el derribo de la aeronave y que el piloto estaba prisionero, sin embargo, las acciones del día 14 dejan claro que el piloto aún estaba libre, pero su rescate sería trágico.
Cuando la misión de rescate en combate (CSAR) fue iniciada, dos helicópteros fueron derribados por las fuerzas chechenias. El primer aparato perdido era un Mi-24 “Hind”, el cual se estrella a causa de la niebla, sin embargo, un Mi-8 “Hip” que formaba parte de la operación logra aterrizar y rescatar al piloto del Su-25 derribado el día anterior. Tiempo después, dos Mi-8 fueron enviados en búsqueda de posibles sobrevivientes del Mi-24 accidentado, sin embargo son atacados en las cercanías de la villa Staryye Atagi mientras realizaban un vuelo en rasante, siendo uno de ellos derribado por fuego rebelde. De esta forma, la jornada concluyó con la muerte de seis tripulantes rusos.
No fue hasta el día 17 que las operaciones volvieron a retomar el ritmo gracias a las mejoras climáticas, siendo el día 19 el más activo, con 180 misiones registradas y con un impresionante despliegue, aunque no se reportan las misiones de patrulla, apoyo cercano y reconocimiento que también se volaron en apoyo a las fuerzas de tierra. El día 21 las operaciones se reducen al promedio, sin embargo de las 59 misiones del día, 16 son voladas en apoyo a las tropas que combaten en el poblado de Dai. Durante el día 22 las operaciones aéreas se concentran en mantener helicópteros y aviones de apoyo cercano disponibles, aunque se registran 60 salidas, los intentos chechenios de romper el cerco ruso hacen que el grueso de ellas se destinen a prevenir estas acciones. Ya a partir del 23 el clima hace muy difícil mantener el esfuerzo aéreo y el grueso de las acciones se realizan contra blancos puntuales, principalmente posiciones fortificadas, mientras que el día 27 de diciembre se registra, al menos oficialmente, el primer empleo de napalm contra las fuerzas chechenias. El mes cerró, como se dijo, con todas las aeronaves rusas en tierra, ya que el temor que el “Efecto 2000” (Y2K) pudiese ocasionar inconvenientes en los sistemas electrónicos y computadoras rusas.

 
     
 

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