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Por: Marcelo Rivera y Andrés Maloberti |
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La Guerra de Chechenia, enero de 2000
Enero se transformaría en un mes clave para los rusos, la guerra se estaba prolongando y la llegada del invierno complicaba la situación en el Teatro de Operaciones del Caucazo, lo cual motivó que muchos de los planes comenzaran a acelerarse, principalmente la caída de Grozny, con lo cual los rusos podrían concentrarse en derrotar a los rebeldes chechenios en el Sur del país.
Los avances en materia política no estuvieron exentos, se logró formar un gobierno leal a los intereses de Moscú, siendo el empresario multimillonario Malik Saydullayev el Jefe del Consejo Estatal de Chechenia. También se gestaron las primeras unidades militares bajo la órbita del Ministerio del Interior chechenio, el cual estaba a cargo d el antiguo alcalde de Grozny, Bislan Gantamirov, acción que permitió cambiar el estatus de las milicias chechenias aliadas a los rusos.
También hay que destacar que los combates fueron en aumento en todos los frentes, si bien las fuerzas Federales trataban de minimizar el impacto público del conflicto, lo cierto es que las continuas cifras e informaciones contradictorias, la imposibilidad de alcanzar los objetivos anunciados dentro del cronograma dado a conocer y la cantidad de bajas sufridas, dejó muy en claro que la guerra de Chechenia no era un conflicto menor. |
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Las acciones sobre Grozny y sus alrededores |
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Soldados rusos en un alto de los combates, nótese que el soldado que está de espaldas dispone de cintas de municiones de 7.62 mm para la ametralladora media PK o PKM. (Foto: Archivos Dintel GID) |
Las acciones en torno a la capital chechenia continuaban para el 1 de enero, aunque como parte de una ofensiva general en todo el territorio chechenio. Los ataques rusos continuaban concentrándose tanto en la propia Grozny como en sus alrededores, siendo así que durante la mañana los primeros ataques se concentraron sobre los poblados de Duba Yurt y Chinski, los cuales estaban ubicados en la zona del área de entrada al Cañón de Argun, que eran estratégicamente empleados por los chechenios como bastiones defensivos.
Habiendo cambiado su modo de operación, los chechenios se habían desplegado en torno a los poblados, de esta manera sufrirían una menor cantidad de bajas por el fuego artillero ruso, así como dificultando ser detectados por las fuerzas rusas. |
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En los combates de Duba Yurt este procedimiento no rindió los frutos esperados, el empuje de las fuerzas federales les obligó a retirarse hacia el casco urbano, lo que se tradujo en un cierto número de víctimas civiles. En paralelo, la artillería rusa comienza a castigar las localidades de Shalazhi y Orejovo distantes a menos de 10 Km. de la frontera con Ingushetia.
Durante la noche los combates habían tomado fuerza en la propia capital y las acciones guerrilleras fueron bastante amplias. En los combates de la capital muere el comandante rebelde Arbi Barayev, que estaba encargado de liderar la resistencia en uno de los sectores de Grozny. Cuando las acciones concluyeron, los rusos habían sufrido ocho muertos y unos 16 heridos, mientras que los rebeldes habían tenido unas 89 bajas, según lo que informó oportunamente el mayor general Vadim Timchenko. En ese mismo informe, Timchenko informó que las fuerzas chechenias se habían desplegado durante la noche para atacar la ciudad de Shali, uno de los puntales sureños del cerco ruso sobre la capital. El movimiento fue advertido por las fuerzas federales y la concentración de fuerzas rebeldes fue completamente derrotada en los combates posteriores, asumiéndose que hubo unas 300 bajas, las cuales incluían un importante número de mercenarios extranjeros.
El 2 de enero se produce un ataque químico de magnitud en el centro de Grozny, el rápido accionar de los elementos de respuesta NBQ desplegados en el frente evitó males mayores para las fuerzas rusas, aunque la nube tóxica que se formó no llegó a amenazarles directamente, aunque sí lo hizo con los defensores y civiles chechenios. Ante la situación, los comandantes rusos deciden intensificar los ataques aéreos y artilleros sobre el centro de la capital, lo cual significó un golpe aún mayor para las fuerzas chechenias, que el día 3 observan como unos 500 de sus hombres deponían las armas y se entregaban a las fuerzas federales. Hasta entonces, el grueso de las operaciones en la capital habían sido realizadas por las fuerzas leales de Gantamirov, que sumaban unos 1.000 hombres, aproximadamente, con una cifra similar en Urus Martan, un poco más al Sur. Ahora los servicios de Inteligencia rusos daban a conocer que el malestar de los comandantes chechenios hacia Masjadov es cada vez mayor, incluso algunos de ellos se llegó a sugerir su reemplazo por Basayev.
El día 4 fue crítico para los defensores en la capital, el Ministerio de Defensa ruso informa que la operación sobre Grozny marcha según estaba previsto, en tanto que durante la mañana las fuerzas federales logran capturar la estación central de ferrocarril, en pleno centro de la ciudad, siendo el saldo del combate de tres soldados rusos muertos y otros ocho heridos. Para entonces, el descontento de los civiles hacia los guerrilleros era muy grande, lo que había llevado a la formación de milicias de autodefensa para protegerse, lo cual supuso una importante serie de escaramuzas entre guerrilleros y civiles armados. La más importante de estas fuerzas de autodefensa se había formado en el pueblo de Pervomayskaya, unos pocos kilómetros al Norte de Grozny.
El día 5 de enero se produce un importante combate, cuando las fuerzas federales volvieron a permitir que las fuerzas chechenias pudiesen escapar de Grozny. Sin embargo, anteriormente, estas acciones tenían como objeto descomprimir las defensas de la ciudad sitiada, pero esta vez, una vez que los chechenios abandonaron la capital, fueron emboscados y rodeados en las cercanías de la villa de Aljan-Kala, donde se encontraban importantes instalaciones ferroviarias. Los combates en esa localidad supusieron la derrota de las fuerzas chechenias que sufrieron graves bajas, según informaba el Cuartel General del Grupo de Ejércitos Caucazo Norte. Por su lado, el ministro de Defensa, Igor Sergeyev, anunciaba que las fuerzas federales habían obtenido el control de la ciudad de Serzhen Yurt, a pocos kilómetros de Shali, con lo que se lograba continuar consolidando el cerco contra la capital. Por el lado chechenio, el presidente Masjadov se reúne con comandantes rusos para solicitar un alto al fuego de 72 horas con el objeto de permitir el ingreso de observadores de la ONU y otras ONG para que comprueben la denuncia chechenia de que los rusos habían utilizado armas químicas en Grozny. El pedido fue completamente desestimado toda vez que el Alto Mando ruso asume que podría tratarse de un intento de que los rebeldes reorganicen sus fuerzas y se reagrupen sobre la capital y los alrededores.
En la retaguardia rusa, la Policía descubre y desactiva dos dispositivos explosivos encontrados en la estación de ferrocarril de Cherrlënnaia. Ambos dispositivos habían sido preparados para estallar en un vagón cargado de combustible y otro cargado de cohetes de artillería, lo que hubiese producido un tremendo daño, no solo al convoy de 17 vagones, sino a las instalaciones ferroviarias y el poblado en sí. Militarmente hubiese significado un retraso logístico demasiado trágico, no por la pérdida directa de ese convoy, sino por la destrucción de las instalaciones ferroviarias y las complicaciones que ello traería aparejado. Este sería el primer intento de sabotaje contra los trenes rusos que haya sido anunciado públicamente.
El día 6 de enero se transforma en un grave problema táctico para los rusos, los chechenios lanzan violentos contraataques hacia las fuerzas federales en torno a la estación de ferrocarril, los cuales son complementados por ataques puntuales. Los rebeldes chechenios concentran gran cantidad de fuerzas en estas acciones, en tanto que las condiciones meteorológicas impiden que la aviación rusa pudiese apoyar a las tropas federales. Los combates se intensificaron, pero las fuerzas federales y las tropas leales de Gantamirov rechazaron los ataques rebeldes, a quienes le causaron unos 100 muertos y un número incierto de heridos. En paralelo, otro grupo rebelde intenta romper el cerco ruso y dirigirse hacia el sudoeste, en la acción, las fuerzas rusas logran detenerlos y hacerlos retroceder hacia el centro de Grozny, donde le causan unas 40 bajas. En ambos enfrentamientos, los rusos reportan 17 soldados propios muertos, sin determinar el número de heridos. Los intentos de fuga desde Grozny se repiten durante la tarde, pero nuevamente sin resultados. Informes extraoficiales rusos aseguraban que el Sur de la capital era dominado por las fuerzas federales, aunque no se emitió ningún informe oficial al respecto, salvo que se conocía la presencia de pequeños grupos chechenios operando contra las tropas federales en esa zona, además de haberse descubierto diez contenedores con sustancias tóxicas en el área.
Ante esta situación, el general Shamanov anuncia que no existe ninguna posibilidad de negociar un alto al fuego con los chechenios sin antes negociar sobre la situación militar, asegurando que los combates aún continúan en el centro de Grozny ya que los rebeldes aún disponen de capacidad de combate suficiente para realizar acciones ofensivas contra las fuerzas federales. Los combates de esta jornada dejan en claro que el presidente Masjadov estaba buscando obtener valioso tiempo para reorganizar sus elementos cuando, el día anterior, había intentado obtener un alto al fuego.
Para el día 7, los combates se mantenían en intensidad en la capital, aunque la acción más relevante sucede en las afueras, cuando las tropas rusas logran destruir por completo una unidad rebelde a cargo de Rezvan Yusupov en la zona de Staryye Atagi. La posición había sido descubierta por tropas de exploración, apoyadas por tanques, provocándose un combate en el que las fuerzas chechenias fueron completamente eliminadas. La mayoría de los combatientes del comandante Yusupov resultaron ser árabes y ucranianos, dándose a conocer que los rusos solamente sufrieron dos muertos y tres heridos.
Ya durante la tarde, el Alto Mando ruso anunciaba una pausa temporal en las operaciones en el área de Grozny, lo cual debería estar ligado a la decisión del Ministerio de Defensa de hacer público los cambios en los comandantes del frente del Caucazo, los cuales fueron decididos por el ministro de Defensa, el mariscal Igor Sergeyev.
A nivel del Teatro de Operaciones Caucazo Norte, el comandante en jefe continuaría siendo el coronel general Victor Kazantsev, pero el Jefe de Estado Mayor del mismo sería el teniente general Gennady Troshev, quién es relevado de su cargo en el Grupo de Ejércitos Este por el mayor general Sergey Makarov. En paralelo, el general Vladimir Shamanov es designado comandante del 58º Ejército, siendo reemplazado del mando del Grupo de Ejércitos Oeste por el general Alexei Verbitzky. Mientras esto tenía lugar, se producen algunos movimientos dentro del teatro de operaciones de Chechenia, así, algunas unidades que participan del sitio a Grozny son desplegados hacia el área de Vedeno, junto con otras fuerzas desplegadas en diversos sectores del frente, ya que, son más necesarias en el Sur, donde los rebeldes tienen una superioridad numérica. Así, las operaciones en la capital quedan a cargo de la Policía (MVD), algunas tropas del Ministerio del Interior y las fuerzas leales de Bislan Gantamirov.
Al día siguiente se retoman las operaciones en torno a la capital, de esta manera se realiza una operación de limpieza en el pueblo de Aljan Kala, donde se producen algunas escaramuzas y se descubre que la mayoría de las bajas de los rebeldes chechenios correspondían a mercenarios árabes y de países eslavos. En la zona de Argun, unos 50 rebeldes son rodeados por las fuerzas rusas en una zona distante 5 Km. de dicha ciudad. Ya dentro de Grozny, las operaciones militares se habían mantenido a un bajo ritmo, anunciándose que una unidad de reconocimiento rusa había capturado un tanque T-72 chechenio en la zona norte de la ciudad. Durante el día 9 los rebeldes chechenos lanzaron una ofensiva a gran escala contra Shali, Argun y Gudermes, esto distrajo la atención de las fuerzas rusas de las operaciones principales para contrarrestar los asaltos, los cuales se extendían, en mayor o menor medida, en toda Chechenia. Para el día 10 la situación estaba medianamente normalizada y las fuerzas federales habían recuperado la iniciativa, aunque el clima impidió el apoyo aéreo. Los combates se habían concentrado en aquellas áreas que habían sido amenazadas por los rebeldes en Shali, Argun y Gudermes, a la par que se iniciaba la persecución de las fuerzas en retirada. Para el día 11 se comenzó a reforzar el despliegue en todas las ciudades que habían sido atacadas por la ofensiva chechena, sin embargo la situación en Grozny paulatinamente iba recuperando su ritmo. Ese día las tropas rusas controlaban gran parte de la capital y los rebeldes veían reducidas sus defensas a la plaza Minutka y los barrios cercanos a la misma.
En el orden político, Moscú decidió nombrar al multimillonario Malik Saydullayev como Jefe del Consejo Estatal de Chechenia, teniendo por objeto que se encargara de elaborar y ejecutar un plan que permita a los rebeldes a deponer sus armas si así lo deseaban.
Durante el día 12 los combates se mantuvieron en toda la zona de Grozny, pero el anillo que servía de cerco a la capital también suponía algunos enfrentamientos de importancia, ya que las fuerzas federales realizaban barridos de seguridad en las ciudades atacadas durante la ofensiva del 9 de enero, así como barridos de seguridad en diversas zonas aledañas. Ya durante la noche, las tropas OMON habían sido alertadas de que un pequeño grupo de combatientes iba a salir de Grozny, por lo cual prepararon una emboscada que produjo nueve muertos y obligó al resto de los rebeldes a retornar a la capital. La información fue obtenida tras haber interceptado las comunicaciones radiales chechenas, lo que facilitó la planificación de la emboscada.
Asimismo, esa misma tarde, el ministro de Defensa ruso había informado que las fuerzas del Ejército Ruso no intervendrían en Grozny por el momento, por lo que las fuerzas chechenas leales de Gantamirov serían el único elemento terrestre en la capital, aunque apoyados por la Artillería y la Aviación del Ejército ruso, así como por la Fuerza Aérea. También aseguró que las fuerzas rusas ya controlaban completamente el Cañón de Argun luego de un nuevo asalto de las fuerzas paracaidistas.
El día 13 de enero se lanzó una gran operación de barrido de seguridad en todas las ciudades y pueblos bajo control de las fuerzas federales, buscando cualquier indicio de agrupamiento de fuerzas rebeldes. Es entonces cuando los informes sobre la ofensiva del 9 de enero se intensifican y aseguran que las ciudades de Urus Martan y Archjoi Martan podrían estar bajo amenaza de un asalto similar, aunque esto resulta ciertamente contradictorio, aún así, justificó un importante refuerzo de las unidades de la Policía y otras fuerzas terrestres rusas.
En la propia Grozny los combates continúan y las fuerzas rebeldes se ven obligadas a retroceder hacia el centro de la ciudad. Los comandantes rusos ahora consideran que la capital debe caer rápidamente para permitir liberar recursos militares que puedan ser empleados en el Sur. Esto, tal vez, se debió a la gran ofensiva chechena ocurrida días atrás, y ciertamente lo que más preocupaba entonces al Ministerio de Defensa era el hecho de que los rebeldes podrían estar utilizando aviones y helicópteros ligeros para reaprovisionarse, teniendo en cuanta que las comunicaciones terrestres están cortadas. Esto ha motivado el despliegue de unidades antiaéreas en las fronteras con Georgia y Azerbayán.
El día 14 el general Gennady Troshev, a la sazón jefe del Grupo de Ejércitos Cáucaso Norte, realizaba una inspección ocular de la zona de operaciones en la capital, a bordo de un helicóptero Mi-8, ya que se estaba preparando un gran asalto contra el centro de la capital chechena. Durante el vuelo el helicóptero fue alcanzado por fuego ligero enemigo, pero no se hizo mención adicional sobre el incidente. Por otro lado los combates reportados ese día supusieron la muerte de dos soldados y heridas en otros cinco, incluyendo acciones en la capital y en la villa de Sharoi. El alto mando ruso informa que los rebeldes al parecer se habrían replegado desde Argun y Shali hacia el Sur, aunque vuelve a mencionar la amenaza sobre Urus Martan y Archjoi Martan. |
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El día 15 de enero, Bislan Gantamirov, líder de las milicias chechenias leales a Moscú y recientemente nombrado ministro del interior del gabinete chechenio del presidente Saidullayev, anunció que sus tropas realizarían los operativos de seguridad en Urus Martan y Achjoi Martan, repitiendo la información de que hay posibilidades de un nuevo ataque rebelde a gran escala contra ambas ciudades. Gantamirov informó, también, que los comandantes chechenios a cargo de la defensa de Grozny eran Ruslan Gelayev y Ajmad Zajayev, mientras que los comandantes principales, Jattab y Basayev, habían abandonado la ciudad hacía tiempo. La cantidad de tropas rebeldes que aún se mantenían defendiendo Grozny se cifraron entre los 1.000 y 1.500 hombres, según la información de la agencia TASS. |

Un soldado ruso dirigiendo la maniobra de un transporte de personal BMP-2 en un nevado camino boscoso. En la mano lleva una granada RGD-5, o similar y no parece llevar ninguna otra arma personal. (Foto: Archivos Dintel GID) |
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Es el día 16 cuando se pudo observar que la situación interna de los comandantes rebeldes había dejado en claro la situación de dichas fuerzas. En una información suministrada por la agencia Interfax, el ministro de Defensa del gabinete de Masjadov, Magomed Hambiyev, declaró que a partir de ese momento la guerra sería librada por pequeñas unidades móviles, aclarando que se renunciaría a los ataques a gran escala, como los del 9 de enero. Los anuncios de que se abandonaría la guerra de posiciones estáticas que se venía manteniendo por una guerra de guerrillas fue anunciado por los líderes militares rebeldes en una reunión secreta del Consejo de Seguridad chechenio. También especificó que el objetivo ya no sería atacar posiciones enemigas y ocuparlas, sino causar el mayor daño posible, golpeando y retirándose, para luego repetir su accionar.
Para el día 17 las acciones se limitaron a grandes operaciones de seguridad en todo el país, siendo encaradas por la Policía, los OMON y otras tropas del Ministerio del Interior. La principal concentración se dio en Grozny, Vedeno y Urus Martan. En la capital, los barridos fueron más intensos en los alrededores, aunque no se produjeron enfrentamientos o acciones destacables. La operación se saldó con la captura de 204 Kg. de explosivos, 81 minas, grandes cantidades de armas, 75 granadas de mano.
En paralelo, el general Troshev anuncia que el asalto final contra Grozny se lanzaría en cuestión de horas. La decisión se tomó como medida desesperada ya que, según los informes de inteligencia, los rebeldes podrían utilizar armas químicas, lo que podría afectar a la población civil que aún quedaba en los alrededores. Durante la noche, las tropas federales que cierran el cerco sobre la capital rechazaron seis intentos rebeldes de abandonar la capital, aunque los enfrentamientos fueron intensos no se reportaron bajas chechenias, según lo citado por TASS.
La madrugada del 18 de enero fue completamente abrumadora, en sólo cinco horas más de 70 incursiones tuvieron lugar sobre las posiciones chechenias, los helicópteros del Ejército lanzaron otras 60 incursiones adicionales, cuando el día terminó, más de 250 vuelos habían tenido lugar. En este marco, las tropas federales iniciaron el asalto contra la capital. Procedentes desde dos direcciones, los rusos irrumpieron en el centro de la ciudad haciendo uso de la táctica de “Enjambre Urbano”, avanzando en columnas por ejes más bien estrechos y cambiando de dirección a medida que se iban internando en la ciudad. La táctica había sido usada en la Primera Guerra de Chechenia, pero diversos factores impidieron coordinar el accionar de las fuerzas y resultó un fracaso. Esta vez la situación fue diferente y las fuerzas federales lograron mantener el impulso de las fuerzas y coordinar los fuegos de apoyo de manera eficiente. Según la agencia TASS, unos 90 rebeldes habían muerto en los combates al intentar escapar, mientras que otros 60 cayeron en los enfrentamientos en el centro de la ciudad.
Manteniendo la iniciativa, las tropas rusas, apoyadas por las fuerzas de Gantamirov, lograron ir capturando y asegurando los 1º, 2º, 3º, 4º y 6º Distritos de la capital, en tanto que por la tarde los rebeldes habían sido finalmente expulsados de la plaza Minutka, la ciudad militar, el hospital central y la planta de alimentos. En otra acción relevante, las fuerzas especiales rusas lograron alcanzar un estratégico puente sobre el río Sunzha, al sudoeste de Grozny, con esto los federales pudieron dominar parte de la ciudad que quedaba en la otra orilla, quedando solamente el puente principal y sus alrededores como único bastión rebelde capaz de retrasar la caída de la capital.
Los rusos habían logrado ingresar a la ciudad, las tropas federales debieron romper el dispositivo defensivo chechenio en los barrios de Staraya Sunzha y Jankala, para luego lograr iniciar el asalto a gran escala sin mayores inconvenientes. Los chechenios mantenían una defensa compuesta por pequeños grupos de 20 a 30 hombres, los cuales se ubican en sectores predeterminados de la ciudad. Pese a que los oficiales rusos aseguran que la defensa chechenia está descoordinado y es poco eficiente, se reconoce que una vez que se iniciaron los combates con los chechenios éstos se transformaron en acciones cuerpo a cuerpo y casa por casa, extendiéndose a lo largo de todo el día. También reconocieron que el avance era muy difícil debido a que la ciudad en ruinas había sido ampliamente minada, limitando los movimientos, a su vez se hace mención oficial del azote de los francotiradores chechenios en esta instancia del ataque sobre la capital.
Por su lado, Bislan Gantamirov, reluciente ministro del Interior chechenio, aseguró que sus fuerzas combaten hombro a hombro con las fuerzas rusas, asegurando que la ciudad está pronta a caer, lo cual demandaría dos o tres días, debido a que habría que destruir todos los focos de resistencia rebeldes que aún queden en Grozny, la mayoría de los cuales están completamente aislados, sin coordinación e integrados, en su mayoría, por mercenarios extranjeros “que no conocen bien el terreno”.
Debido a que los informes de inteligencia y datos obtenidos por unidades de exploración dieron como resultado la posibilidad de un nuevo ataque sobre Shali, unos 25 Km. más al Sur, el cual había sido planeado y liderado por Jattab. Ante esta situación, el alto mando ruso ordenó que las fuerzas allí desplegadas se pusieran en máxima alerta.
Para el día 19, las fuerzas rusas se habían apoderado de la plaza Minutka de forma definitiva, en tanto que el puente principal sobre el Sunzha ya estaba pronto a ser asegurado. La agencia TASS informaba que la aviación mantenía una presencia permanente sobre el cielo de Grozny, lo que nos indicaría que posiblemente se trataba de helicópteros y aviones de apoyo cercano listos para responder al llamado de las tropas de tierra. Asimismo, el alto mando ruso hablaba de la excelente coordinación entre las fuerzas federales y las del Ministerio del Interior chechenio, lo que resulta interesante, ya que la táctica utilizada el día anterior para ingresar a Grozny dio muy buenos resultados debido ello. En la misma conferencia de prensa, el general Timchenko resaltó que fue justamente la gran coordinación de las fuerzas las que evitó un excesivo número de bajas, lo cual no es un anuncio gratuito, años antes las fuerzas rusas intentaron el mismo movimiento en Grozny con resultados tan nefastos que debieron replegarse, siendo la principal causa del fracaso la falta de coordinación. El mismo general informó que no hubo bajas durante el día 18, aunque rebeló que las bajas federales desde el inicio de las operaciones en la capital fueron de 23 muertos y 50 heridos, una cifra sospechosamente exigua. Los informes de la falta de recursos, movilidad y coordinación hicieron que los rusos estimaran que la batalla principal por Grozny terminara en el plazo de uno a dos días, como mucho. |
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Tropas rusas con camuflaje invernal toman un descanso junto al blindado BTR-80 que usan como transporte. Puede apreciarse que el vehículo dispone de una improvisada posición con una ametralladora media sobre el motor y utilizan las tapas del motor en un improvisado blindaje. (Foto: Archivos Dintel GID) |
Es durante la noche donde se producen algunos enfrentamientos de mayor envergadura, cuando grupos de combatientes rebeldes atacan las posiciones de la Policía Federal destacadas en Achjoi Martan y Nozhai Yurtovsky, donde son rechazados por los defensores, los cuales estaban alertados de posibles movimientos rebeldes en esas zonas.
Durante el día 20, las fuerzas federales lograron quebrar la tercera línea de defensa rebelde en la capital. Las unidades combinadas de asalto avanzaban con un estrecho apoyo de artillería y aviación, en algunos casos, las posiciones fuertes y los francotiradores solo pudieron ser anulados mediante fuego de supresión realizado desde los helicópteros Mi-24 “Hind” del Ejército. Siete solados federales murieron y doce resultaron heridos, según los informes oficiales, que también aseguraban que los rebeldes sufrieron unos 30 muertos en la capital y el Cañón de Argún, en tanto que la fábrica de leche fue capturada por las fuerzas rusas durante la mañana. Con un número estimado de 700 rebeldes manteniendo la defensa de la capital, según la inteligencia rusa, el tte.grl. Stanislav Kavun, jefe de las fuerzas del Ministerio del Interior ruso, anunció que solo restaban algunos barrios en el centro de Grozny en manos de los separatistas. |
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Las malas noticias para el alto mando ruso llegan cuando la agencia de noticias Novosti denuncia la desaparición en acción del Jefe de Estado Mayor del GE Norte, el Mayor General Mijail Malofeyev, en la zona de Grozny. Extraoficialmente los rumores daban a conocer que Malofeyev había caído por un francotirador chechenio mientras inspeccionaba la primera línea de las fuerzas federales, no habiendo podido recuperar el cuerpo debido al denso fuego enemigo en el área. La muerte de Malofeyev fue confirmada oficialmente durante la noche, el general había recibido tres disparos, uno de ellos en la cabeza, mientras que también había muerto su operador de radio.
El día 21 de enero, Gantamirov aseguraba a la agencia TASS que las unidades bajo su mando habían logrado tomar el control del principal puente sobre el río Sunzha y sus alrededores, una posición estratégica para lograr el control absoluto de la ciudad. Cerca de tres días de combates habían marcado el enfrentamiento por el puente, lo que da a entender la importancia del mismo, lo que obligó a Gantamirov a solicitar que las unidades bajo su mando estacionadas en Urus Martan y Achjoi Martan fuesen desplegadas hacia Grozny como refuerzo, lo que permitió expulsar a los rebeldes de la barriada adyacente en horas de la noche, para luego iniciar una operación de barrido de seguridad.
Para el día 21, la documentación oficial rusa asegura que en la última semana de combates en la capital han muerto 28 soldados rusos y otros 60 resultaron heridos. Las fuerzas rusas aseguran que los ataques masivos de artillería y aviación han disminuido considerablemente la resistencia de los chechenios en la capital, los cuales están desplegando sus últimas reservas, la cual incluiría a la Guardia Presidencial de Masdajov, según lo que informaba la inteligencia rusa. Paralelamente, en los alrededores de la plaza Minutka y la estación de ferrocarril, fuerzas federales encontraron varios contenedores de cloro listos para ser detonados. El jefe de estado mayor ruso en Chechenia, el Tte.Gral. Gennady Troshev, aseguró que la situación ecológica de Grozny podría ser catastrófica si los chechenios iniciaban el empleo de armas químicas. Sin embargo, es el combate en la calle Muchurina el que llama la atención. Las fuerzas federales interceptaron a fuerzas rebeldes en ese lugar, procediendo a entablar un combate que se prolongó por varias horas y cesó con más de 150 bajas para las fuerzas chechenias, aunque no se reportaron las bajas rusas. El grueso de las bajas rebeldes eran mercenarios árabes, en tanto que uno era un soldado regular del ejército de Azerbaiyán, ex combatiente de Nagorno Karabaj.
Durante la tarde, el Ministerio de Defensa ruso dio a conocer que el Mayor General Malofeyev había muerto “cuando recibió un tiro en la cabeza, de un francotirador de elite, mientras dirigía personalmente a un grupo de tropas del Ministerio del Interior, en un combate en el interior de un edificio residencial”. Tal vez camuflado como un acto heroico por los rusos, la muerte de un oficial de tan alta graduación fue un duro golpe para las fuerzas rusas y un triunfo propagandístico para los chechenios, aunque estos aseguraban que Malofeyev solo había sido herido y que había sido capturado por sus tropas, algo que los rusos se apresuraron a desmentir.
La versión de que el jefe del Consejo Estatal chechenio pro ruso, Malik Saydullayev se había reunido con el jefe de personal del Ejército Ruso, general Anatoly Kvashin, para informarle que unos 7.000 rebeldes querían pasarse a las filas federales, fue completamente desmentida por Moscú, lo mismo que otra información similar en la que se hablaba de negociaciones para una salida negociada de la guerra.
El día 22 amaneció con el rugido de los cohetes rusos cayendo sobre el centro de Grozny, siendo destacable que en la acción fueron empleados, por primera vez, los lanzacohetes pesados 9P128 “Oragan” de 280 mm. El ataque supuestamente causó unas 500 bajas a los chechenios, aunque esta cifra anunciada oficialmente no se condice con la cantidad de rebeldes que deberían quedar resistiendo aún en la capital. Los rusos ya habían logrado el control de la totalidad de la plaza Minutka y sus alrededores, lo que supone que los rusos ya se ubiquen en las puertas del centro de la ciudad. Por otro lado, la agencia TASS entrevistó a Bislán Gantamirov, quien aseguró que las fuerzas del Ministerio del Interior chechenio(pro ruso) habían sufrido gravísimas bajas en los combates en torno al puente principal sobre Sunzha, lo que da a entender que las fuerzas federales aún están lejos de controlar a los rebeldes chechenios.
Los combates se extendieron durante todo el día en Grozny durante el día 23 de enero, los rebeldes intentan mantener algunas posiciones fuertes en torno a la plaza Minutka, donde se cree que hay enterrados tanques de cloro y amoniáco. Información extraoficial asegura que las fuerzas de Gantamirov han sufrido no menos de 200 muertos y 600 heridos desde el inicio de los combates en Grozny y los combates en el puente del río Sunzha, lo que significa que los combates en la capital son encarnizados y a una escala mucho mayor de la que las fuentes rusas están dispuestas a aceptar. A las 1600 horas del 23 de enero, las tropas federales logran recuperar el cadáver del general Malofeyev, el cual fue inmediatamente trasladado hacia la ciudad de Vladikavkaz, en la República de Alania, anteriormente conocida como Osetia del Norte. Junto al cuerpo del general se encontraba el de su operador de radio, el sargento Sharaborin.
El 24 de enero, las fuentes militares rusas declaran que la operación tendiente a conquistar la capital ha entrado en su fase final. Las fuerzas federales comienzan a ganar cada vez más terreno, a la vez que en un informe dado a conocer posteriormente, la bien organizada defensa que los chechenios estaban ofreciendo comenzó a mermar cuando sus comunicaciones se vieron afectadas debido a la falta de baterías para el funcionamiento de los equipos de transmisiones. De ser cierto este informe, las fuerzas rusas hicieron poco y nada para que las unidades de guerra electrónica interfirieran las mismas durante el avance hacia el centro de la capital, algo que no deja de ser curioso. Otro de los puntos negativos para los rebeldes, generado por la falta de comunicaciones, ha sido la imposibilidad de coordinar el sostén logístico, lo que ha causado problemas en la distribución de provisiones a las unidades en el frente. Durante los combates, fuentes oficiales rusas aseguran la destrucción de un puesto de comando del líder rebelde Munayev, además de haber causado 17 muertos, dos heridos y 28 prisioneros en sus alrededores. Los rusos solo lamentaron cinco muertos y ocho heridos.
Ya el día 25, tras la conferencia de prensa del gobierno federal ruso, las cifras de las tropas que estarían defendiendo Grozny vuelven a ser contradictorias y se continúan desdiciendo con respecto a cifras anteriores, puesto a que sitúan entre 1.000 y 2.500 defensores en esa fecha, cuando anteriormente las ubicaban por debajo de la primera. En cuanto a los combates en la capital, durante la noche se produce un ataque chechenio en un intento de romper el cerco ruso. El enfrentamiento fue duramente rechazado por los rusos, obligando a retroceder a las fuerzas rebeldes hacia sus posiciones iniciales. No se volvieron a reportar acciones en el frente de Grozny durante ese día.
En la mañana del 26 de enero, Grozny amanece bajo una intensa nevada, lo cual limitó completamente el accionar de la aviación rusa en la zona. Sin embargo, Gantamirov informa que sus tropas han tomado nuevas posiciones en el área de la plaza Minutka, liberando a las fuerzas rusas para avanzar hacia los barrios linderos a dicha posición, informándose, también, que los combates en torno al puente sobre el río Sunzha continúan en intensidad. El general Troshev, por su parte, da a conocer que las fuerzas federales han sufrido unos 100 muertos y 300 heridos en los combates por la capital, mientras que no se han hecho reportes sobre las tropas del Ministerio del Interior chechenio, leales a los rusos y dirigidas por Gantamirov.
En los informes sobre los combates, los rusos informaron que los rebeldes se habían apoderado de un teatro ubicado en la plaza, en donde se habían atrincherado, en tanto que varias unidades rebeldes adicionales fueron atacadas y destruidas cuando intentaban abandonar la capital en el barrio de Zavodskoy. Finalmente, la última acción registrada durante ese día se produjo en la localidad de Michurinsky, cerca de Argun y a unos 10 Km. al Este de Grozny. La posición había sido rodeada por los rusos hacía unos dos meses, sin embargo no se lo designó como un objetivo prioritario. Tras la caída de esta posición, el día 27 de enero, las fuerzas rusas alcanzaron la parte central de Grozny desde el Sur y Sudoeste, presionando a los rebeldes sobre esas zonas de la ciudad, registrándose unos 80 muertos rebeldes y doce heridos, que fueron capturados. |
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Los lanzacohetes BM-21 inician un ataque sobre posiciones chechenias, la nieve ha cubierto los vehículos, incluyendo el camión Ural 4320 que se ve al fondo, utilizado para el transporte logístico. (Foto: Archivos Dintel GID)
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El balance de este movimiento fue positivo para los rusos, ya que habían logrado progresar considerablemente en la capital, afianzando sus posiciones en varios barrios y tomando posiciones estratégicas en varios edificios altos, desde los que se podía dominar amplias zonas de la ciudad.
Diez días después de iniciados los combates en la capital, la jornada del 28 de enero fue intensa, los combates en el sector norte de Grozny eran encarnizados, las fuerzas federales lograron expulsar a los rebeldes chechenios del barrio conocido como 15ª Ciudad Militar, la cual se había transformado en un objetivo específico debido a sus altos edificios. Ese mismo día, las tropas rebeldes intentaron romper el cerco ruso en tres ocasiones, fracasando en todos ellos y sufriendo más de un centenar de bajas, entre muertos y heridos. |
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Paralelamente, más en el centro, una escuela fortificada fue asaltada y capturada por las fuerzas federales, logrando expulsar a los rebeldes. No se reportaron más acciones ese día, exceptuando un informe de inteligencia de un posible ataque rebelde coordinado en el que una unidad al mando del propio Salaman Raduyev atacaría la ciudad de Gudermes, capital interina del nuevo gobierno chechenio leal a Moscú, con el objeto de capturar una posición de artillería allí ubicada.
El día 29 los rebeldes intentan escapar de la capital a través del poblado de Staraya Sunzha, unos 54 combatientes son interceptados y obligados a rendirse tras un corto enfrentamiento, resultando la mayoría de ellos heridos. Asimismo, en Urus Martan, unos 95 rebeldes se entregaron a las fuerzas federales, en lo que significó una de las jornadas con mayor número de prisioneros y deserciones de los rebeldes. También se realizaron algunas operaciones secundarias de seguridad en el poblado de Goragorsky, en el Norte de Ingushetia, así como en la localidad de Znamenskoye, al Norte de Chechenia, donde se encontró un poderoso arsenal, compuesto por 3 Kg. de explosivos, 38 bombas armadas, 5.800 municiones ligeras y 381 proyectiles de artillería, además de incautar 15 Kg. de droga y nueve refinerías de aceite, también se hizo mención del arresto de un importante número de rebeldes.
Paralelamente, en las localidades cercanas a la capital se produce una serie de incidentes, en Achjoi Martan, los rebeldes atacan con morteros una posición de la Policía en las afueras de esa ciudad, aunque sin mayores incidentes, en tanto que en Duda Yurt y Serzhen Yurt se repiten los ataques con morteros, sin embargo, en estos últimos casos, las posiciones de las armas chechenias fueron atacadas y destruidas por unidades mecanizadas federales.
Al anochecer, los rebeldes realizan no menos de tres intentos de abandonar Grozny, todos ellos fracasan y le generan no menos de 50 muertos y 22 heridos. Nuevamente el Centro de Comando del Caucazo Norte informa que “quedan menos de 1.000 rebeldes en condiciones de luchar”, mientras que los combates en torno a la plaza Minutka se extendieron durante todo el día, incluyendo algunos barrios al Norte de la capital. Los rusos tratan de asaltar las posiciones cercanas a la plaza desde el Norte y Sur, bloqueando las rutas de comunicaciones con los barrios más próximos de la ciudad. Asimismo, la agencia TASS informa que se habían capturado varios edificios altos en torno a Minutka, esperando que eso evite que los francotiradores chechenios los utilicen para atacar a los federales.
El último día de enero mostró que las previsiones rusas de tomar Grozny en poco menos de una semana había sido imposible. Aún así, el 30 de enero se rindieron otros 128 combatientes rebeldes en la capital, los cuales fueron obligados a identificar las posiciones minadas y las trampas cazabobos. Las fuerzas del Ministerio del Interior chechenio al mando de Gantamirov fueron las encargadas de recibir a los prisioneros, estimándose que dichos elementos alcanzan la cifra cercana a los 1.000 hombres leales a Moscú.
Para esta fecha, las operaciones en Grozny son más bien focalizadas, especialmente en las zonas de la Plaza Minutka, que pese a haber sido oficialmente tomada por los rusos está lejos de haber sido asegurada, lo mismo que el Staraya Sunzha. En muchas zonas se observa un sensible deterioro del dispositivo defensivo chechenio, quedando reducido a grupos de combatientes descoordinados, quedándose sin municiones ni alimentos. En otros sectores los combates son mucho más intensos y la resistencia mucho más sólida, principalmente en la zona occidental de Grozny. Las tropas rusas se habían logrado apoderar del barrio de Leninsky, controlando todos sus accesos, además de diversas posiciones estratégicas en torno a este, mientras que en paralelo, el general Makarov ordenaba el refuerzo de todos los puestos avanzados, principalmente en los barrios de Shalinsky y Gudermessky, previendo que los chechenios intentaran dejar la ciudad y tratasen de romper el cerco. |
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La ofensiva chechenia del 9 de enero |
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Con Grozny en una situación desesperada para las fuerzas chechenias y la progresiva presión ejercida por las fuerzas federales en la zona del Sur chechenio, los rebeldes organizar una acción a gran escala. Sin duda, la planificación de la ofensiva chechenia había sido planificada con muy detalle y anterioridad, a la vez que no era mala la estimación de los comandantes rusos que los intentos de obtener un alto al fuego por parte del presidente Masjadov solo buscaban ganar tiempo. De haberse aceptado la tregua de 72 horas, que habría comenzado el día 6 de enero, los rusos se habrían encontrado con una ofensiva aún mayor el día 9 enero. Aún así, la ofensiva general rebelde no da muestras de cuál era el objetivo que perseguía, tal vez lo que se buscaba era reducir la presión sobre Grozny y permitir que las fuerzas allí establecidas fuesen reforzadas, siguiendo el fanático intento de Masjadov de mantener la defensa de la capital hasta el último hombre, o bien lo que buscaba era generar una acción de distracción que permitiese la retirada de los rebeldes cercados en torno a la capital, siguiendo los criterios de Basayev y el jordano Jattab. Ambos análisis tienen sus matices, por lo que podemos asegurar que los objetivos de la ofensiva guerrillera son, cuando menos, confusos. |

Un soldado ruso calienta agua en una improvisada cocina. Al fondo puede verse un transporte de personal BMP-2K, de puesto de comando, a juzgar por la antena que se encuentra en el lateral del vehículo, en el contenedor encima de la matrícula táctica "060".(Foto: Archivos Dintel GID) |
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La primera acción se registró en la ciudad de Shali, unos 25 Km. al Suroeste de Grozny, cuando rebeldes, disfrazados de refugiados y a bordo de un ómnibus, se acercan a una posición de control de una unidad OMON (fuerzas especiales de la Policía). Cuando se encontraban a distancia de tiro abrieron fuego, matando a dos policías e hiriendo a otro, sorprendidos, los rusos tratan de reaccionar, pero los rebeldes se hacen con el control del edificio administrativo de Shali. Prácticamente en paralelo, dos grupos rebeldes, de 120 y 150 hombres aproximadamente, se apoderan de tres escuelas. Tan pronto como pudieron, las fuerzas rusas en las inmediaciones de la ciudad respondieron rápidamente y establecieron un cerco en torno a las posiciones tomadas por los chechenios. De inmediato una columna de 150 vehículos, de todo tipo, fue despachada sin más pérdida de tiempo en un intento de auxiliar a las fuerzas federales en aquella localidad, recibiendo rápidamente el apoyo de helicópteros de ataque.
Mientras los rusos trataban de llegar a la zona, los rebeldes intentaron hacer llegar más tropas hacia Shali para reforzar a los cerca de 300 hombres ya presentes en la zona. El refuerzo rebelde estaba constituido, según fuentes rusas, por unos 1.500 hombres, sin embargo, una vez descubierta la maniobra, las fuerzas federales logran bloquear sus movimientos mediante un constante fuego de artillería, el cual terminó dispersando a las fuerzas chechenias. Los rusos retornaron y lanzaron un nuevo ataque contra éstos una vez que pudieron reorganizarse, lo que le permitió recuperar el terreno perdido y poner en retirada a las fuerzas de refuerzo chechenias, las cuales sufrieron tremendas pérdidas.
Si la situación era compleja, ahora se ponía peor. En la ciudad de Gudermes, sólidamente asegurada desde los primeros meses de la guerra y transformada en capital interina de Chechenia, se produce un ataque rebelde de gran magnitud, el cual se concentró en el edificio administrativo federal. Otro ataque similar ocurre en las afueras de la localidad de Dzhalka, cuando un convoy logístico ruso es atacado cuando se dirigían al río homónimo en busca de agua. El ataque fue respondido por una columna rusa que fue enviada en apoyo del convoy atacado, pero también es emboscada. Dentro de la localidad, los rebeldes, al mando del comandante Raduyev, atacan un puesto de comando ruso. En una fase crítica, los rusos logran mantener a raya a los rebeldes mediante el empleo, una vez más, de la artillería, evitando que se hicieran con el poder de ambas localidades. |
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Un avión de reconocimiento táctico Su-24MP "Fencer" carretea sobre la pista. El peso del reconocimiento táctico recayó sobre estos aviones, los cuales volaron miles de misiones con el fin de obtener fotografías sobre las posiciones rebeldes y así programar los ataques. (Foto: Archivos Dintel GID) |
Pero la caótica situación se agrava cuando la ciudad de Argun es atacada por las fuerzas rebeldes, en este caso los chechenios logran llegar al centro de la ciudad y toman por asalto la estación de trenes. En este caso, los rusos reaccionan más rápidamente y envían refuerzos hacia la zona, provenientes de la propia Gudermes, Jankala y Urus Martan. No fue hasta entrada la noche que se logra recuperar la estación de ferrocarril de Argun y, más tarde, logran rechazar a los rebeldes, asegurándose que sufrieron graves bajas en la acción. Los chechenios también lanzan un ataque sobre objetivos civiles en el pueblo de Mescker Yurt, a unos 6 Km. al Sur de Argun, y en la que se emplearon unos 300 efectivos, los cuales fueron rechazados por las tropas rusas desplegadas en dicha localidad. |
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Para entonces, el alto mando ruso considera que el ataque sobre Gudermes era una distracción para permitir que las fuerzas rebeldes atacaran Shali y Argun, lo cual podría ser válido si tenemos en cuenta que la primera ciudad oficiaba de capital interina, lo que la transformaba en un objetivo simbólico, pero que, con los rusos ocupados en su defensa, permitiría que los ataques sobre las otras dos ciudades fuesen efectivos y lograrían romper el cerco impuesto a Grozny. La ofensiva chechenia se extendió a otras áreas del país, principalmente hacia el Sur.
Los combates se extendieron durante la madrugada del 10 de enero y se prolongaron hasta entrada la tarde, cuando las fuerzas federales mantenían el contacto con las fuerzas rebeldes que se replegaban desde Shali tras el fracaso de la ofensiva.
En esa misma localidad, los rusos informaron que el edificio administrativo y dos escuelas, donde se encontraban los rebeldes, fueron destruidos por el fuego de artillería, causando graves bajas. Los combates posteriores hicieron que los rebeldes se dirigieran hacia el centro de la ciudad y tomaron rehenes, las fuerzas federales rodearon y bloquearon cualquier intento de escape, pero se trenzaron en un enfrentamiento en el que murieron todos los rebeldes y un cierto número de rehenes antes de que fuese liberado el resto. Solo un fragmento de la fuerza atacante de Shali logró escapar de la respuesta rusa, asegurándose que los chechenios habían sufrido unas 300 bajas en estos combates. La agencia de noticias TASS anunciaba que francotiradores chechenios aún estaban desplegados en la ciudad, en torno al departamento de Policía, lanzando esporádicos ataques contra la Policía chechenia y los OMON.
Los combates en Argun fueron igualmente intensos, la artillería federal causó un elevado número de bajas a los rebeldes que intentaban asaltar la zona ferroviaria y el silo de granos. En estos combates las fuerzas de la policía y los OMON fueron completamente rodeados por los rebeldes, sin embargo lograron contener el ataque el tiempo suficiente como para evitar su caída, mientras que la artillería rusa aliviaba la presión. Las bajas más grandes entre los rebeldes se produjeron cuando estos intentaron recuperar la estación de ferrocarril, la cual estaba sólidamente defendida por las fuerzas federales. |
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Aunque no corresponde al periodo invernal, en esta imagen se puede observar una batería de lanzacohetes 2P128 "Ourugan" abriendo fuego con sus enormes cohetes de 280 mm. Estos sistemas comenzaron a ser utilizados en enero de 2000 en el Teatro de Operaciones del Caucaso Norte luego de la ofensiva rebelde del 9 de enero. (Foto: Archivos Dintel GID) |

La presencia de los veteranos tanques T-62M y T-62MV fue una constante durante las operaciones en Chechenia. La ausencia de una amenaza acorazada rebelde real permitió desplegar estos vehículos para misiones de apoyo de fuego. La pérdida en combate de estos vehículos tendría un impacto muy inferior a lo que podría ser la de los T-72 o T-80 mucho más modernos. (Foto: Archivos Dintel GID) |
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