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Por: Marcelo Rivera y Andrés Maloberti |
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Las operaciones del mes de Febrero de 2000 en Chechenia
Las operaciones en Febrero de 2000 se transformaron en decisivos para la campaña, mientras la intensidad de las acciones en Grozny y sus alrededores comenzaba a perder intensidad debido a una menor resistencia de los separatistas chechenios, las acciones en el Sur comenzaban a intensificarse con el objeto de atacar los últimos bastiones rebeldes.
Para un mejor entendimiento detallaremos los combates en la capital y sus alrededores, incluyendo la zona Norte de Chechenia, en tanto que las acciones al Sur se detallarán por separado. Vale aclarar que si bien la extensión de los combates tenía mayor intensidad en la zona montañosa del Sur chechenio, la importancia de la capital Grozny fue la que atrajo la atención de la mayoría de las fuentes de información disponibles. Aún así, la presencia de destacados y experimentados líderes rebeldes, así como la importante concentración de tropas chechenias en la capital, hace pensar que poco y nada de simbólico tenía Grozny como objetivo militar y político.
En el terreno, las acciones se vieron favorecidas por una muy leve mejoría meteorológica, aunque comienzan a hacerse sentir las complicaciones de movimiento y apoyo logístico que los rusos comenzaron a sufrir durante algunas operaciones en los valles y cañones del Sur chechenio, sumado a la confusa situación reinante en la frontera con Georgia.
Si bien mencionaremos el número de tropas rebeldes aún en combate, así como sus bajas, más el número de bajas rusas, es claro que las cifras son permanentemente contradictorias, en algunos casos de muy difícil interpretación y hasta carente de sentido, con lo cual, insistimos, deben tomarse con pinzas.
Los combates en Grozny y la zona central Chechenia
El día 1 de febrero, el Ministro de Defensa ruso, Igor Sergeyev, anunció que las tropas federales controlaban toda el área alrededor de la estratégica Plaza Minutka, eje de seis avenidas principales que llevan al centro de la ciudad de Grozny, reconociéndolo como un éxito decisivo en la operación sobre Grozny.
Durante esos combates, las fuerzas rusas aseguran que los rebeldes perdieron unos 150 hombres con una cantidad no precisada de heridos y prisioneros. Asimismo se informó la destrucción de tres posiciones de morteros, cuatro piezas antiaéreas, un puesto de comando, tres depósitos de municiones, cinco fortificaciones y diez vehículos rebeldes.
Durante el día se registraron avances de las fuerzas federales en el barrio Linisky, lo que supuso un éxito adicional para los movimientos rusos en la capital, con lo cual un cierto número de guerrilleros chechenios logró emprender una retirada durante la noche.
Otro punto que marcó la disminución de la resistencia chechenia fue la muerte de Aslambek Ismailov, que para entonces era el máximo responsable de la defensa de Grozny. Aún con estos factores, la intensidad de los combates era elevada. Contradictoriamente, el vocero de las fuerzas militares rusas, Alexander Veklich, aseguró que ya no había resistencia masiva en la ciudad, sino más bien enfrentamientos aislados.
Durante ese día, unos veinte rebeldes trataron de escapar de la capital atravesando el barrio Zavodskoy con dirección hacia la localidad de Aljan Kala, distante unos 12 Km. del centro de la capital, pero fueron rechazados por las fuerzas rusas.
Durante la noche la situación se repite cuando dos unidades rebeldes intentan salir de la capital hacia Aljan Kala y Yermolovka. Una de ellas cayó en un campo minado, mientras que la otra fue aniquilada por las fuerzas rusas, aunque se omitió las bajas causadas a los rebeldes chechenios.
En un informe clasificado, publicado después de la guerra y del que se hicieron eco varias cadenas de noticias rusas, se aseguraba que en aquella acción uno de los rebeldes que intentó escapar había sido el líder separatista Bassayev, que quedó gravemente herido luego de haber pisado una mina antipersonal que le produjo terribles heridas, incluyendo la pérdida de sus dos piernas. Durante los combates en la capital murió otro de los líderes separatistas de las facciones islámicas, Junkar Pasha Israpilov, mientras que se aseguraba que unos 500 hombres permanecían resistiendo dirigidos por Isa Munayev.
Los informes sobre las bajas de los líderes chechenios se ampliaron ese día con el reporte de la caída del sobrino del general Dudayev, que se completaba con las mencionadas muertes de Aslanveck Ismailov y Junkar Pasha Israpilov.
La información del día culminó con el informe del vice ministro de Defensa, Alexander Kosovan, que anunció un cambio en el despliegue militar ruso en Chechenia una vez concluidas las hostilidades. Esta información daba a entender que el gobierno ruso ya estaba dilucidando una merma en las hostilidades que permitiría reducir el despliegue militar y proceder a mantener elementos de seguridad y ocupación. Las previsiones del futuro despliegue ruso implicaban el despliegue de la 42ª División de Infantería Motorizada con 15.000 hombres repartidos entre el Cuartel General, ubicado en la localidad de Jankala (5.200 hombres), la localidad de Shali (2.600 hombres y el grueso de los medios blindados), una nueva base aérea en Kalinovskaya (2.600 hombres, tal vez como reserva aeromóvil), más las unidades de apoyo. Asimismo, se preveía el despliegue de 10.000 soldados del Ministerio del Interior en una base permanente de la que aún no se había determinado su ubicación.
El día 2 de febrero presentó nuevos retos para las fuerzas federales, los defensores chechenios intentaban abandonar Grozny a cualquier precio, realizando numerosos intentos con ese fin. El barrio de Zavodskoy fue la principal ruta de escape hacia la villa de Aljan Kala, que sería el nuevo foco de combates en los días sucesivos.
Fuentes del Ejército Ruso informaban que estas tentativas fracasaron una tras otras, en tanto que se confirmaba que las fuerzas federales continuaban avanzando en los barrios de Oktyabrsky y Linisky, logrando controlar los edificios más altos de la ciudad sobre la calle Gudermessakaya.
Los combates en la capital produjeron la muerte de cuarenta rebeldes, 16 más cayeron heridos y fueron tomados prisioneros, con lo cual estos últimos alcanzaban la cifra de 110 rebeldes caídos en manos de los rusos. En conferencia de prensa, Sergeyev informó que durante los combates nocturnos de la noche del 1 y la madrugada del día 2 de febrero, se habían producido terribles bajas a los rebeldes, habiéndose contado 586 cadáveres abandonados en las calles de Grozny. Fuentes chechenias aseguraban que esos muertos formaban parte de una retaguardia que permitió escapar del cerco ruso al grueso de los defensores chechenios, pero no se obtuvieron más detalles al respecto.
Asimismo, la captura de un puesto de comando de los rebeldes chechenios le permitió a las fuerzas rusas hacerse con el poder de toda la documentación del Regimiento de la Guardia Islámica, una unidad de elite compuesta en su mayoría por mercenarios extranjeros de esa religión, los cuales habían sido entrenados en Azerbaiyán, Afganistán y varios países árabes.
Ese mismo día, el general Vladimir Ustinov anunció que se había negociado y pactado la rendición de unos 1.000 combatientes rebeldes en un lugar no especificado de Chechenia. Ustinov aseguró que desde le inicio de la guerra otros 1.000 guerrilleros chechenios se habían rendido a las autoridades federales.
Ahora los rusos se encontraban ante el hecho de que las acciones de la capital comenzaban a moverse hacia la localidad de Aljan Kala, donde los rebeldes comenzaban a llegar en su huída desde Grozny.
Durante estos días, un numeroso grupo rebelde comenzó a acercarse a esa localidad, siendo rodeado por las fuerzas federales. Cerca de 800 combatientes rebeldes son cercados cuando intentaban abrir un corredor para conectarse con los rebeldes que estaban en el interior de la ciudad, pero los rusos lanzan un contraataque que hizo fracasar el intento rebelde. Según lo informado, el Mayor General Vladimir Shamanov dirigió personalmente este ataque ruso que le produjo a los rebeldes unos 50 muertos, 130 heridos y 120 prisioneros.
Por otro lado, las fuerzas del Ministerio de Seguridad inician una serie de acciones de seguridad en diversas localidades. La más exitosa se produciría en la villa de Saláis, donde se captura una importante cantidad de armas y municiones, además de destruir una central de comunicaciones satelitales en poder de los rebeldes. |
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Si bien los combates a gran escala en Grozny y la zona centro-norte de Chechenia habían culminado, las fuerzas del Ministerio del Interior realizaron constantes misiones de barrido de seguridad. En ellas se capturaron importantísimas cantidades de armamento ligero, pesado, explosivos y drogas. (Foto: Archivos Dintel GID) |
El 3 de febrero se produce una nueva conferencia de prensa rusa, los máximos comandantes militares rusos hacen una descripción de la lucha en el centro de Grozny durante las últimas 72 horas.
En ese informe se daba a conocer que durante las últimas 48 horas las fuerzas chechenias lanzaban pequeños ataques en un intento de chequear la resistencia del dispositivo ruso y encontrar un punto débil en dirección Sur, hacia Aljan Kala. Estas acciones luego se reconoció que respondía a un plan previsto por el coronel general Kazantsev, el cual permitía dar, a los rebeldes, la impresión que había un camino de escape hacia esa localidad por la carrera que bordea el río Sunzha. |
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En paralelo a ello, los rebeldes chechenios reunieron un grupo de apoyo en la localidad de Aljan Kala, tal vez con la función de atacar el cerco ruso de Grozny desde afuera, apoyando a los rebeldes que tratarían de abrirse paso desde adentro. Básicamente la descripción táctica de este hecho podría presentarse así:
Plan Rebelde
- Ataque simultáneo desde el interior y exterior de Grozny, en el área sudoeste de la ciudad, con el objeto de abrir un corredor de escape en el cerco ruso. Una vez evacuadas las fuerzas desde el interior de la capital, dirigirse hacia Aljan Kala y reunirse con las tropas allí presentes.
- Las unidades rebeldes en Aljan Kala atacarían inmediatamente a las fuerzas rusas en Yermolovskaya, una estación ferroviaria suburbana, para tomarla junto con áreas cercanas, abriendo el paso hacia la localidad de Zakan Yurt.
- Una vez capturada Zakan Yurt, los rebeldes tendrían acceso al bosque de Samashkinsky.
- En este bosque los rebeldes habían escondido unos 70 vehículos todo terreno para huir hacia Ingushetia, habiendo planificado atacar objetivos civiles y tomar rehenes.
El plan ruso presentado abarcaba toda Chechenia, habiendo sido planificada por Kazantsev, aprobada y supervisada por el ministro Sergeyev, para finalmente ser ejecutada por Shamanov. Según el informe oficial, la operación se cumplió “con presición matemática y culminó con un éxito militar rotundo de las fuerzas federales”. La descripción oficial de estas operaciones fue la siguiente:
- Despliegue de fuerzas aerotransportadas en el Sur, días antes del esperado intento chechenio de abandonar Grozny. Los paracaidistas tomarían las alturas estratégicas en el cañón de Argun, incluyendo “La Puerta del Lobo”, que era un paso fronterizo con Georgia.
- En una acción combinada con el Ejército de Georgia y los Guardias de Frontera rusos, se aseguran los 81 Km. de frontera entre ambos países con el objeto de impedir que los rebeldes chechenios que salgan de Grozny hacia el Sur crucen la frontera.
- Tropas del Ministerio del Interior cierran y refuerzan la frontera de Ingushetia, trabajando con tropas similares de ese país.
- Durante la noche del 1 de febrero la mayoría de las fuerzas rusas que cubrían el sudoeste de Grozny son trasladadas hacia el Sur, aparentando dejar libre el camino hacia Aljan Kala.
- Cuando los chechenios atacaran en dirección a Aljan Kala, los rusos ofrecerían poca resistencia y se retirarían deliberadamente, liberando el camino a la villa. Campos minados, posiciones de morteros y de artillería rusa cubrirían el trayecto.
- La maniobra federal sería ocultada para evitar que las partidas de reconocimiento rebelde puedan descubrirlas.
- El camino liberado a los rebeldes sería impuesto por la concentración de artillería, armas portátiles y campos de minas a ambos lados del río Sunzha, forzando a los rebeldes a transitar por el lecho del río, cuyas aguas son lo suficientemente someras a esta altura del año.
- Las fuerzas rusas atacarían a los chechenios en Yermolovskaya.
- Aquellos rebeldes que sobreviviesen y lleguen a Aljan Kala, en una marcha forzada de un mínimo de cuatro horas, se encontrarían con las unidades al mando del Mayor General Shamanov, que contaría con apoyo de artillería, lanzacohetes y aviación.
- La artillería y la aviación se encargarían de destruir los vehículos y pertrechos escondidos en el bosque de Samashkinsky.
- La etapa final de la operación consistiría en una serie de operaciones de barridos de seguridad a cargo de fuerzas del Ministerio del Interior en Grozny, Aljan Kala, Yermolovskaya y Zakan Yurt.
Según fuentes oficiales, unos 800 rebeldes fueron los que lograron llegar a Aljan Kala, probablemente una combinación de los que escaparon de Grozny y los que intentaron abrir el cerco ruso desde afuera de la capital.
Fueron rodeados por las fuerzas rusas y atacados por artillería, lanzacohetes y la aviación, para luego desatarse una operación terrestre. En el combate que siguió, los rusos aseguraron haber causado la muerte de 100 rebeldes y haber tomado 120 prisioneros, muchos de ellos heridos. Citando nuevamente fuentes rusas, en las operaciones entre Grozny, Yermolovskaya y Aljan Kala murieron unos 1.500 heridos, mientras que unos 600 fueron heridos o tomados prisioneros. En este punto es imposible dar crédito a las cifras oficiales de las fuerzas rebeldes en la zona central de Chechenia, ya que normalmente varían y se contradicen.
Por su lado, los chechenios aseguran que en la batalla por Grozny los rusos utilizaron bombas de 1.000 Kg. y misiles tácticos, los cuales no solo causaron graves bajas entre los defensores, sino que también produjeron la muerte a un gran número de civiles. Las declaraciones de los rebeldes chechenios no pudieron ser constatadas debido a la negativa de Moscú de autorizar el ingreso de la prensa internacional a la capital, lo cual dio la sensación de que las denuncias chechenias eran ciertas, incluso desatando una campaña mediática en contra del gobierno ruso.
Asimismo, la maniobra de retirada de Grozny por parte de los rebeldes fue descrita por los chechenios como un “repliegue táctico”. El sitio web “Jihad en Chechenia” asegura que 3.000 combatientes abandonaron Grozny en tres olas separadas, cayendo una de ellas en una emboscada rusa, donde sufrieron unas 500 bajas, debiendo volver hacia la capital, mientras que muy pocos lograron alcanzar Aljan Kala. La misma fuente cita que unidades especiales de francotiradores quedaron en la ciudad como apoyo a los rebeldes que no pudieron salir.
Cuando los combates principales en Aljan Kala habían concluido, las fuerzas del Ministerio del Interior ruso iniciaron una operación de barrido de seguridad en la localidad. Se descubrieron 60 cadáveres y se capturaron 40 rebeldes heridos.
En Grozny las fuentes oficiales aseguran que unos 400 rebeldes habían sido capturados, en tanto que durante los combates de ese día murieron unos 100 rebeldes más. Los comandantes rusos en la capital chechenia aseguran que el grueso de las fuerzas rebeldes había logrado escapar de la ciudad y que la resistencia existente no estaba constituida por más de 200 combatientes rebeldes, apoyados por francotiradores y campos minados, siendo responsables del relativo retraso del avance ruso. |
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El día 15 de enero, Bislan Gantamirov, líder de las milicias chechenias leales a Moscú y recientemente nombrado ministro del interior del gabinete chechenio del presidente Saidullayev, anunció que sus tropas realizarían los operativos de seguridad en Urus Martan y Achjoi Martan, repitiendo la información de que hay posibilidades de un nuevo ataque rebelde a gran escala contra ambas ciudades. Gantamirov informó, también, que los comandantes chechenios a cargo de la defensa de Grozny eran Ruslan Gelayev y Ajmad Zajayev, mientras que los comandantes principales, Jattab y Basayev, habían abandonado la ciudad hacía tiempo. La cantidad de tropas rebeldes que aún se mantenían defendiendo Grozny se cifraron entre los 1.000 y 1.500 hombres, según la información de la agencia TASS. |

Los barridos de seguridad se extendieron a todas las áreas bajo control ruso, lo cual supuso continuos controles de documentación y chequeo de identidad a los civiles. (Foto: Archivos Dintel GID) |
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Tras estos hechos, el gral. Kazantsev informa que el frente principal de operaciones se trasladaría ahora hacia el Sur montañoso. En sus declaraciones precisó que las fuerzas federales se estaban preparando para afrontar una guerra de guerrillas.
Durante ese día, el Ministerio de Defensa aseguraba que las fuerzas rebeldes planificaban algún ataque desde el Sur hacia alguna localidad en la zona central, en tanto que en Grozny aún se encontraba una resistencia esporádica, además de encontrarse con campos minados y trampas explosivas de los rebeldes.
Por su lado, los rusos continuaron sus ataques en la zona Norte del valle y Cañón de Argun, estos ataques de artillería y lanzacohetes se completaban con aquellos lanzados en contra de Grozny y Zakan Yurt. Asimismo, los medios de exploración rusos descubrieron movimientos rebeldes en la zona boscosa al Norte de Galsanchu y al Este de Dzugurty, donde trataban de consolidar sus posiciones, mientras que algunos de los vehículos sobrevivientes de los ataques en Aljan Kala eran empleados para trasladar soldados, heridos y armas hacia el Sur, principalmente por el camino Benoi-Elistanzhi.
El 4 de febrero, las fuentes militares rusas ofrecen un nuevo informe de situación bastante contradictorio cuando dan a conocer que se habían rodeado a unos 1.000 combatientes chechenios en Aljan Kala, la mayoría de los cuales había escapado de Grozny durante los últimos dos días.
Se calculaba que unos 3.000 rebeldes defendían entonces la capital, de los que 1.500 habían muerto en las batallas entre el 1 y 3 de febrero, unos 500 aún permanecían en Grozny y los restantes serían los sitiados por los rusos.
En la capital, las fuerzas rusas llegan al centro de Grozny, capturando la residencia del presidente chechenio, Aslan Masjadov, donde fue izada la bandera rusa. No se registraron grandes combates en la ciudad, más allá de aquellos en torno a la Plaza Minutka y la localidad de Staraya Sunzha. Asimismo, las fuerzas federales comenzaron una nueva etapa de cercos a las villas y poblados existentes a lo largo de las vías de escape potenciales de las fuerzas rebeldes, aunque no se descubrió la presencia de estas, sugiriéndose que habían escapado durante la noche con rumbo Sur.
Al final del día, el Gral. Manilov informó que las bajas rusas en el Cáucaso Norte alcanzaban los 1.290 muertos y 3.970 heridos. De estas cifras, 350 muertos y 1.352 heridos correspondían a las fuerzas del Ministerio de Defensa, es decir, el 32% de todas las bajas rusas. Los cálculos de la Jefatura de Personal a cargo de Manilov, y responsable de estos informes, estimaron que la media de bajas supone 7 muertos y 21 heridos al día.
Durante el día 5 de febrero las tropas rusas continuaban su avance hacia el centro de Grozny, la resistencia que encontraban era esporádica, aún así, los informes de Inteligencia llegados desde el frente hacían pensar al alto mando ruso que la estimación de que sólo restaban 200 rebeldes resistiendo eran, cuando menos, demasiado optimistas. Los nuevos informes aseguraban que el número de rebeldes aún en condiciones de resistir podría alcanzar los 1.000 hombres, aunque descoordinados y sin una unificación en la cadena de mando.
Sin embargo, los principales combates se habían trasladado hacia Aljan Kala, donde unos 180 rebeldes cayeron ante las fuerzas rusas cuando intentaban romper el cerco en las cercanías de las localidades de Shaami Yurt y Katyr Yurt. En esta última localidad las tropas del Ministerio de Seguridad ruso habían sido inexplicablemente desalojadas por un sorpresivo ataque rebelde. Aún así, los comandantes rusos se apresuraron a asegurar que unos 600 rebeldes aún continuaban sitiados en la región, principalmente en Aljan Yurt y Zakan Yurt, habiéndose capturado 27 combatientes en los últimos enfrentamientos.
Asimismo, fuerzas del Ministerio del Interior detuvieron un convoy rebelde en Urus Martan, tomando prisioneros un cierto número de rebeldes y capturando un importante arsenal en los vehículos en los que se movían. En Komsomolskoye las redadas permitieron incautar explosivos, uniformes y armamento en un depósito rebelde.
El día 6 las fuerzas rusas logran tomar control del último bastión de resistencia rebelde importante en el centro de Grozny. La guarnición que aún resistía se componía de un nutrido grupo de rebeldes y se ubicaba en el barrio de Zavodskoye.
Las fuentes oficiales aseguran que unos 500 hombres continuaban resistiendo en la capital, pero el Gral. Shamanov aseguraba en conferencia de prensa que la resistencia chechenia en Grozny había cesado, estando en proceso de negociación los términos de la rendición de aquellos que aún no se rendían. |
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Las fuerzas leales a Moscú estaban compuestas por el recientemente reactivado Ministerio del Interior de Chechenia, el cual incluía a las tropas de Bislan Gantamirov, ahora ministro del Interior de Chechenia. (Foto: Archivos Dintel GID) |
Para el día 7 las unidades de Policía y del Ministerio de Seguridad completaron la etapa preliminar del barrido de seguridad. Búsquedas más cuidadosas y la comprobación de identidades serían realizadas a partir de los próximos días para controlar los movimientos de los civiles hacia y desde la capital. Por su lado, los OMON iniciaron los preparativos para la inspección meticulosa de cada edificio, casa y sótano que pudiese albergar rebeldes o depósitos de armas, puesto a que se habían descubierto instalaciones subterráneas en prácticamente toda la capital.
En la zona que une Grozny con Aljan Kala los combates eran violentos, los rusos sorprendieron un grupo rebelde en esta última localidad, entablándose un enfrentamiento en el cual los rebeldes trataron de escapar a través del río Sunzha, pero 30 de ellos morirían ahogados o a causa del congelamiento. |
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En Gegi Chu un grupo mayor intentó romper el cerco, en el combate posterior cerca de cien rebeldes caerían, muchos de ellos heridos o prisioneros. La situación se repetiría en la villa de Kokadoy, donde 35 rebeldes murieron en los combates con las fuerzas federales.
Para entonces, las fuerzas rusas habían lanzado una operación de seguridad muy amplia en la cual se inspeccionaron los más importantes núcleos urbanos del territorio chechenio, principalmente Gudermes, Shali, Argun y Aljan Kala. El resultado fue la captura de 300 armas, 112 bombas y la destrucción de ocho refinerías de aceite subterráneas.
El día se cerró con una conferencia de prensa donde el Gral. Anatoly Kulikov informaba que “Una etapa difícil ha concluido, pero la guerra todavía puede durar varios años”.
Este poco esperanzador pronóstico de Kulikov fue contradicho con las declaraciones del Cnel. Gral. Victor Kazantsev, quien el día 8 de febrero aseguró “ser optimista en cuanto a la duración de la presente guerra”.
Ese mismo día, 43 rebeldes se entregaban a la Policía rusa en Aljan Kala, en tanto que la artillería rusa castigó durante todo el día las posiciones guerrilleras ubicadas en Shatoi, Serzhen Yurt, Geji Chu y otras villas cercanas. Las acciones fueron mucho más eficientes ese día, cuando un cierto número de unidades rebeldes fueron destruidas en las localidades de Martan Chu y Buni Aul, además de establecer el control de la carretera que une Shali con las localidades al Sur del país.
En Grozny se iniciaron las operaciones de barrido de seguridad, las cuales fueron llevadas a cabo por las fuerzas del Ministerio del Interior. Se estimaba en una semana la duración de la operación, estableciéndose que aún quedaban unos 300 rebeldes ocultos en instalaciones subterráneas.
El día 9 de febrero la situación en Grozny ameritó muy poca atención, más allá de varios ataques protagonizados por pequeños grupos de rebeldes contra las fuerzas rusas. Poco se sabe de los mismos, más allá de que fueron repelidos y que los rusos no sufrieron bajas, aunque tampoco se informó de bajas entre los rebeldes. En la frontera con Daguestán, al Este, los rebeldes atacaron un puesto de control ruso.
El día 10 los enfrentamientos recrudecen, en la villa de Katyr Yurt las fuerzas federales destruyeron una unidad rebelde comandada por el líder chechenio Ruslan Gelayev, en tanto que en la villa de Oktyabr’skoye fue capturado un hospital de campaña rebelde, un transmisor de TV, además de la destrucción de unas veinte destilerías de aceite subterráneas. En Achjoi Martan, elementos Spetnaz rusos emboscan a una unidad rebelde, produciéndole fuertes bajas en un intenso enfrentamiento que se prolongó por un par de horas.
La acción más importante se produce en la ciudad de Argun, cuando dos trenes militares fueron atacados por dispositivos explosivos detonados a control remoto ubicados en las vías. Los trenes estaban artillados, algo que se había convertido en la norma desde que se comenzó a usar al ferrocarril como principal medio logístico, por lo que comenzaron a responder al ataque de los rebeldes tan pronto este se inició después de las explosiones. La posterior llegada de tropas del Ministerio del Interior desde el centro de la ciudad permitió rechazar a las fuerzas rebeldes.
Para entonces, Argun era el principal eje logístico de las fuerzas federales en Chechenia, principalmente por su cercanía con las dos ciudades más importantes del país, Gudermes y Grozny. Es desde Argun desde donde comenzaban a salir los trenes con el sostén logístico para las operaciones militares rusas en todo el territorio chechenio, disponiendo para ello de vagones blindados y tropas especialmente destinadas a su protección. Muchos de ellos estaban dotados de blindados BMP-2 protegidos por sacos de arena hasta la altura del techo del casco, dejando solo a la torreta con el cañón de 30 mm liberada, mientras que otros vagones estaban equipados con cañones dobles de 23 mm, ametralladoras de 12.7 mm y lanzagranadas de 30 mm, morteros de 82 mm y diversos equipos, incluyendo equipos de vigilancia, radares, etc.
El día 11 de febrero las fuerzas rusas lanzan una operación de seguridad a gran escala que abarca un total de 36 villas y ciudades que son registradas al mismo tiempo, aunque se desconocen los resultados de la acción. |
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Un grupo de soldados rusos y sus transportes de personal BMP-1. Las fuerzas rusas aprovecharon ampliamente la movilidad de sus blindados de oruga durante el invierno, a pesar del gran despliegue de blindados de rueda, que se mostraron fundamentales en los combates urbanos. (Foto: Archivos Dintel GID)
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Sin embargo la noticia más destacada se produjo cuando el ministro del Interior de Chechenia, Bislan Gantamirov, vuela a Moscú para ser hospitalizado, aunque se desconocen los motivos. Gantamirov, había dirigido las milicias leales a Moscú hasta ser designado como ministro del Interior del nuevo gobierno chechenio. Las fuerzas militares chechenias leales a Moscú quedan bajo el mando de Sultan Gattuyev.
Uno de los rumores más fuertes sobre el retiro de Gantamirov parece ser que la falta de coordinación entre las fuerzas del nuevo Ministerio del Interior de Chechenia y las fuerzas federales rusas. Al parecer, los rusos habían comenzado a acaparar todas las operaciones de importancia y prácticamente no estaban asignando funciones a las fuerzas leales. |
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El día 12 las operaciones en Grozny se limitaban a las de barrido de seguridad iniciadas el día anterior. Una de las prioridades consistía en asegurar el aeropuerto de Severny limpiándolo de obstáculos, explosivos, minas y cualquier posible rebelde oculto allí. El plazo previsto para esta última misión es de no más de dos días.
Para el día 13 la situación al Norte de Chechenia era una calma tensa, según el comandante de las fuerzas del Ministerio del Interior ruso, Vyacheslav Tijomirov, se estaba analizando la posibilidad de que los chechenios lanzaran ataques a mediana escala en varios puntos del Norte del país, incluyendo la capital y alrededores. Debido a ello, las fuerzas rusas estaban en máxima alerta, aunque el único incidente relevante se produjo en los alrededores de Argun cuando un pequeño grupo de rebeldes trató de atacar un centro de mando ruso instalado en esa localidad. El ataque fue repelido inmediatamente y los combatientes rebeldes obligados a retirarse hacia los bosques cercanos.
Por otro lado, en la capital, las fuerzas de seguridad rusas capturaron 50 fusiles de asalto, 4.000 cargadores, 120 granadas de mano y varios sistemas de comunicaciones portátiles. No se registró ningún tipo de actividad realmente importante en la capital, lo cual indica una sensible reducción de las acciones rebeldes.
El día 14 no se reportó ninguna acción militar en la capital o alrededores, sin embargo las fuentes oficiales aseguran que el comandante de la antigua guardia presidencial rebelde chechenia, Ilyas Taljadov, había muerto durante los combates ocurridos el día 10 de febrero en el área de Duba Yurt.
Es el 15 de febrero cuando se comienzan a notar los cambios en torno a Grozny.
Los reportes de combates se habían reducido considerablemente, la capital había caído en manos rusas y ahora se iniciaría una operación de seguridad de mayor envergadura, teniendo en cuenta que se estima que aún restan 500 rebeldes en la ciudad, aproximadamente y que estas se han reorganizado bastante bien en algunas zonas, contando con comunicaciones y moviéndose en grupos de no más de cinco o seis hombres, ocultándose en sótanos y otras instalaciones subterráneas.
Asimismo, los rumores de las divergencias entre Moscú y las fuerzas leales se disipa cuando se anuncia que las fuerzas del Ministerio del Interior de Rusia y Chechenia se harían cargo, el conjunto, de todas las operaciones de seguridad, limpieza y vigilancia de la capital chechenia.
Las operaciones de este tipo, que se venían realizando desde unos días antes, permitieron que se día se descubrieran 600 armas de guerra y 300 Kg. de explosivos. Asimismo, el Ejército ruso desplegó un importante número de unidades de ingenieros en la capital con el objeto de proceder a la limpieza de minas y trampas explosivas, de las que se descubrieron, en conjunto, unas 19.000 solamente en un quinto del total de la ciudad. También serían los encargados de desactivar las bombas conectadas a los tanques y depósitos de sustancias tóxicas utilizadas como una suerte de bomba química.
La situación de la gran cantidad de explosivos y minas, la lentitud que la limpieza de estos suponen, así como otras consideraciones, obligaron a los rusos a retrasar la vuelta de civiles hacia la ciudad. En el punto humanitario, fuentes rusas aseguran que los altos mandos de las unidades de ingenieros en Grozny consideran que muchos de los edificios que aún quedan en pie deben ser demolidos debido al estado en el que han quedado.
La mayoría de estas acciones se realizan una vez que las fuerzas de seguridad van limpiando la zona de amenazas rebeldes, se procede a la limpieza de minas y trampas explosivas, para después demoler los edificios, siendo otras de las razones de ello la necesidad de evitar que las ruinas puedan ser utilizadas como posiciones de combate por los rebeldes en caso de un contraataque sobre la capital.
Los servicios de Inteligencia y de seguridad rusos son puestos rápidamente en alerta máxima debido a una posible ola de atentados en suelo ruso, por parte de terroristas chechenios. Las medidas de seguridad rápidamente se imponen sobre centros comerciales, aeropuertos, estaciones de trenes y subterráneos, entre otros. Por otro lado, la Policía federal descubre, en Shali, Argun y Gudermes, las instalaciones de una organización delictiva al mando de Basayev, la cual falsificaba dólares, además de producir y comercializar heroína.
El día 16 de febrero, el ministro de Justicia ruso, Yuri Kalinin, anunció que se había interceptado una llamada del presidente rebelde chechenio, Aslan Masjadov, ordenando a uno de sus jefes militares lanzar una campaña de terrorismo en suelo chechenio, principalmente en las grandes ciudades ocupadas por las fuerzas federales.
Por otro lado, la Fuerza Móvil de Seguridad, un grupo especial del Ministerio del Interior, condujo un total de 28 operaciones especiales de seguridad en Argun, Gudermes, Urus Martan, Shali y algunas villas cercanas en el centro del país. El resultado fue la captura de 14 armas de fuego, 1.682 cajas de munición de distinto calibre, 6 Kg. de explosivos y tres bombas armadas. En Gudermes se encontró un depósito de explosivos en el cual se hallaban 200 Kg. de Exogen, un explosivo de alto poder normalmente utilizado en las bombas de aviación.
El día 17 las fuerzas de Policía realizan una nueva operación de seguridad en Grozny, abarcando un total de 35 bloques residenciales. En la acción se capturaron unos 100 rebeldes y colaboracionistas que se encontraban ocultos, además de armas y municiones. Asimismo, otras villas y ciudades importantes fueron también sujetas a las operaciones de barrido de seguridad, donde se logró que 60 rebeldes se rindieran en algunas villas cercanas a la capital. |
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Finalmente, con la caída de las alturas dominantes en el área de Tangi Chu, las fuerzas federales cortaban cualquier intento de retirada de los rebeldes que combatían en la zona de Urus Martan.
Los informes de Inteligencia rusos aseguran que la mayoría de los jefes rebeldes chechenios, así como la mayoría de los hombres que componían los cuadros originales de sus unidades, habían sido entrenados en Afganistán desde el año 1994 en adelante. Las fuentes rusas aseguran que Basayev y el jordano Jattab, cuyo nombre de pila es Habib Abdul Rahman, se encontraban entre los principales líderes rebeldes entrenados en aquel país, así como responsables de los nuevos contingentes que llegaban para su adiestramiento.
La intensidad de las acciones militares en Grozny y sus alrededores comenzó a decaer para entonces, principalmente debido a la gran importancia que estaban tomando los combates en el Sur checheno. |

El jordano Jattab, a la izquierda, y el líder checheno Basayev en una imagen sin datar. Ambos fueron los principales responsables de la resistencia chechena, aunque posteriormente las fuerzas rebeldes prácticamente se transformaron en fuerzas mercenarias casi en su totalidad. (Foto: Archivos Dintel GID) |
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El 18 de febrero, el Ministerio de Defensa ruso informa que las bajas enemigas desde agosto de 1999 hasta la fecha sumaban más de 11.000 rebeldes chechenos caídos, un número como mínimo exagerado. En cuanto a las bajas federales, en el mismo periodo, se reportaron 1.503 muertos y 4.587 heridos. De estos, 1.223 muertos y 3.600 heridos corresponden a las bajas en la campaña en territorio checheno a partir del 1 de octubre de 1999, mientras.
De ellas, 488 muertos y 1.789 heridos corresponden a las fuerzas del Ministerio del Interior, mientras que el Ministerio de Defensa reportó 970 muertos y 2.706 heridos, además de 50 militares desaparecidos.
En cuanto a las actividades militares propiamente dichas, las fuerzas del Ministerio del Interior y la policía realizaron varias operaciones de seguridad en quince poblaciones, las cuales arrojaron un saldo positivo. Se descubrieron 35 cohetes, 45 granadas, municiones de artillería, minas y armas ligeras. En la propia capital, la Policía Federal, apelando al apoyo de tropas de ingenieros del Ejército para remover escombros y demás, logró acceder a los archivos del gobierno de Masdajov. Estos informes permitieron obtener valiosos datos sobre los mercenarios extranjeros. (1)
El día 19 las tropas de la Policía Federal y los OMON condujeron otras quince operaciones de seguridad en las principales localidades chechenas. Asimismo se registraron algunos combates con fuerzas rebeldes contra un puesto del Ejército en Kurchaloisky, así como también a dos puestos policiales y un cuartel policial en Urus Martan. A estos asaltos se incluyeron las tentativas de cruzar la frontera de Daguestán. En todos los casos los chechenos fracasaron en sus intentos y sufrieron grandes bajas, mientras que las fuerzas federales no reportaron ninguna.
El día 20 se inicia la transición de las operaciones militares en Chechenia. El Ministerio de Defensa había decidido reducir la presencia de sus fuerzas en ese país, a la vez que entregaba su control a las autoridades locales, incluyendo sus propias fuerzas de seguridad. Esto suponía reducir de 93.000 a 50.000 hombres el contingente militar ruso presente en Chechenia.
La primera acción fue el inicio del repliegue de la 131ª Brigada Motorizada, la cual fue una de las primeras unidades militares en intervenir en esta guerra y formaba parte del Grupo de Ejércitos Este. Partiría desde la estación de ferrocarril de Grozny hacia su asiento permanente en la localidad de Maykop, en Rusia. Asimismo, el 247º Regimiento Paracaidista fue retirado de la zona de operaciones utilizando aviones.
El gobierno federal informó, también, que Gantamirov volvería a Grozny para hacerse cargo del orden público de la capital chechena. Para ello utilizaría las fuerzas policiales y del Ministerio del Interior de Chechenia, que tendrán la responsabilidad de la seguridad dentro de la ciudad, principalmente el 23 de febrero, día festivo en Chechenia y de licencia para el Ejército. (2)
En cuanto a las acciones en el campo, la inteligencia rusa informó de que unos 300 rebeldes estaban escondidos en el bosque cercano a la localidad de Samashki. Este informe asevera que se trata de todos los sobrevivientes de los más de 3.000 hombres que intentaron huir de Grozny en las semanas pasadas, estando en su mayoría “heridos y dispuestos a rendirse”.
Ya durante el 21 de febrero las acciones en la zona central de Chechenia comienzan a diluirse y se concentran más que nada en acciones policiales. La más destacada fue la que supuso el secuestro de unos 1.200 Kg. de explosivos en el sótano de una casa, cuyo propietario era un jordano nacionalizado, durante un operativo de seguridad en Gudermes.
El día 24 de febrero se emite el último informe sobre Grozny, el cual dejaba saber que la presencia de combatientes y agentes encubiertos chechenos en las ciudades y villas bajo control federal. La preocupación estaba fundada en la existencia de cerca de 300 de ellos en la zona de Gudermes y alrededores, los cuales se cree que operan entre la población civil, teniendo como principal función la del sabotaje e inteligencia. Se dice que estos elementos están bien estructurados y equipados, siendo la única posibilidad de descubrirlos porque suelen manejar dinero falso.(3) |
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La actividad aérea rusa |
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Uno de los principales puestos de comando rusos, en este caso en la localidad de Shelkovskaya. (Foto: Archivos Dintel GID) |
La actividad aérea rusa durante febrero de 2000 se vio caracterizada por las limitaciones climáticas que representaron el mayor inconveniente desde el inicio de las operaciones en octubre, aunque no impidió la realización de gran cantidad de misiones.
El 1 de febrero se volaron unas 180 misiones de combate sobre Grozny, el Cañón de Argún y Vedeno. En estas misiones se destruyeron dos bases, dos puestos de comunicaciones, veinte posiciones de artillería antiaérea, morteros y ametralladoras, así como 25 fortificaciones. |
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Sin embargo, el día 2 no se registró actividad aérea debido a las condiciones climáticas reinantes, lo cual limitó las acciones de combate durante los días 3 y 4 de febrero, cuando se registraron poco más de 111 incursiones atacando objetivos chechenos en la zona Sur del país.
El día 5 las condiciones mejoraron y se registraron 130 misiones de combate, en su gran mayoría sobre objetivos ubicados en el Sur del país. Además de atacarse 24 bases, puestos de comando y posiciones rebeldes, se destruyeron ocho vehículos y dos posiciones antiaéreas. También se inició una acción psicológica que supuso el lanzamiento de miles de panfletos instando a los rebeldes a rendirse.
Para el día 6 la actividad se limitó a unas 60 misiones, concentrando el grueso de ellas sobre Aljan Kala y Zakan Yurt, destruyéndose unas 21 posiciones y depósitos rebeldes, así como cuatro vehículos.
Las condiciones del clima se mantuvieron lo suficientemente inestables como para impedir nuevas acciones aéreas hasta el 9 de febrero, aunque el día 8 se registra la llegada avión de transporte Il-76 a la base aérea de Mozdok, en Osetia del Norte (Alania), el cual traía un hospital móvil de campaña que sería rápidamente desplegado hacia Grozny.
El día 9 de febrero se ejecutaron 57 misiones de combate sobre el Sur de Chechenia. En esta ocasión los rusos admitieron oficialmente que emplearon por primera vez las terribles bombas de vacío ODAB-1500, de 1.500 Kg. de peso. Estas armas son las más pesadas de este tipo en el arsenal ruso, pudiendo llevar dos en los bombarderos tácticos Su-24 “Fencer”. Al momento de ser lanzadas despliegan un pequeño paracaídas que da tiempo al avión lanzador abandonar el lugar. La detonación del arma cubre un diámetro enorme y genera un vacío que consume todo el oxigeno dentro de su radio de acción.
El día 10 de febrero, las condiciones climáticas fueron más benignas para la aviación rusa y esto permitió lanzar una operación masiva que supuso el lanzamiento de unas 200 misiones sobre el Sur del país. El resultado de la acción fue la destrucción de 34 posiciones fortificadas, dos depósitos de armas, cinco puestos de comunicación, nueve vehículos y no menos de ocho objetivos de menor entidad.
El día 11 las acciones continuaron con otras 160 incursiones en las que se destruyeron unos 38 objetivos, entre ellos un depósito de armas y dos puestos de comunicaciones. Asimismo se registraron tres misiones de transporte, las cuales trajeron al Teatro de Operaciones a unos 300 soldados y cuatro vehículos de combate.
También, la Fuerza Aérea inició el despliegue de un mayor número de medios de reconocimiento táctico. En este caso se incrementó el número de aviones de reconocimiento táctico Su-24MR, de reconocimiento electrónico y se comenzó el despliegue, por primera vez, de los aviones no tripulados “Pchela 1”, que con el correr del tiempo se transformarían en invaluables medios para prevenir emboscadas.
También se desplegaron los “drones” Tu-243, estos aviones no tripulados de alta velocidad podían realizar vuelos supersónicos reconociendo todo el territorio checheno con sus sensores.
Lo que resultó más interesante fue el despliegue de numerosos aviones de reconocimiento electrónico An-26RTR. Estas aeronaves estaban dotadas de sensores de inteligencia electrónica y de comunicaciones, con lo cual es obvio que los rusos ahora estaban buscando monitorear y destruir cualquier forma de comunicación de la que los chechenos se pudieran valer. También deja en claro que los rusos estaban utilizando los medios ELINT y COMINT para descubrir los centros de comando y comunicaciones rebeldes con el fin de asignarlos como blancos para la aviación.
Completando el refuerzo de obtención de información de inteligencia, una semana antes de estos despliegues, Moscú informa que había lanzado un satélite espía del tipo Cosmos 2369.
Ese día también se reportó un aumento en el número de las aeronaves de apoyo cercano Su-25 “Frogfoot” desplegadas en el Teatro de Operaciones, así como el número de helicópteros de ataque Mi-24 “Hind” y los de transporte Mi-8 “Hip”.
El día 12 de febrero son lanzadas 70 misiones de combate contra objetivos en el Sur checheno, en tanto que un vuelo de transporte dejó otros 100 hombres y cinco toneladas de equipos.
Entre los días 13 y 18 de febrero las acciones aéreas se reducen drásticamente, realizándose muy pocas operaciones, principalmente el día 15, que se focalizan en el extremo Sur. |
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