Emblema del escuadrón Nº 111 de la Fuerza Aérea peruana, donde comenzó su servicio operacional el Sukhoi Su-22 peruano. (Foto: Alejo Marchessini)
La Fuerza Aérea del Perú (FAP) puso en situación de reserva – un paso previo a la baja definitiva – a sus Caza-Bombarderos Sukhoi Su-22 tras casi 30 años de servicio.
En retrospectiva, la historia de los SU-22 en la FAP se remonta a octubre de 1976 cuando el gobierno militar, tras esperar en vano por mas de seis meses la autorización de Washington para adquirir 18 Northrop F-5 Tiger II, acepto una oferta de la entonces Unión Soviética para suministrar 36 caza-bombarderos Sukhoi SU-22: 32 monoplazas de la versión SU-22 Fitter F y 4 biplazas de entrenamiento SU-22U Fitter E. El monto de la operación fue alrededor de 250 millones de dólares.
Los SU-22, que convertirían al Perú en el segundo país de Latinoamérica en utilizar aparatos de procedencia soviética, arribaron en junio de 1977 y fueron asignados al Grupo Aéreo No. 11 ubicado en base de El Pato (Talara). Por entonces, el material de esta unidad estaba conformado por los vetustos North American F-86F Sabre y Hawker Hunter MK-52/T.MK-62 adquiridos a mediados de los años 50.
La primera aparición de las nuevas y por entonces misteriosas naves, decidida a fin de lograr un efecto disuasivo frente a Ecuador y Chile, tuvo lugar escasamente un mes después con ocasión del Día de la Fuerza Aérea (23 de julio) cuando una escuadrilla voló de Talara a Lima y realizo una serie de pasajes a alta velocidad y baja altura sobre la base de Las Palmas.
Meses mas tarde, exactamente el 20 de setiembre, el Grupo Aéreo No. 11, que para entonces ya contaba con 32 pilotos calificados, fue declarado operacional y se le asignaron la realización de misiones de interdicción detrás de la línea enemiga y de defensa aérea. En 1981 se incorporaron 16 SU-22M3 Fitter J y 3 SU-22UM Fitter G, los cuales pasarían a formar parte del Grupo Aéreo No. 4 con sede en la Base FAP La Joya (Arequipa).
Finalmente, en agosto de 1997 – cuando la FAP comenzó a recibir los MiG-29S Fulcrum y los SU-25k Frogfoot adquiridos a Bielorrusia, se tomo la medida de integrar a los SU-22M/UM al Grupo Aéreo No. 11.
Acciones de Guerra
A lo largo de su vida operacional, los SU-22 vieron acción en dos ocasiones, ambas contra Ecuador. La primera, en 1981 durante el Conflicto de Falso Paquisha donde su participación se limitó a operaciones de reconocimiento aéreo e inteligencia electrónica. Estas operaciones – las primeras de su género en Latinoamérica – fueron posibles debido a la utilización de las góndolas KKR-1 (Kunteyner Komplesksnoi Razvedki) conformada por tres cámaras y una estación ELINT Virazh.
SU-22UM de Entrenamiento. Se accidentó el 25 de Mayo de 2006
(Foto: Alejo Marchessini)
Más tarde, en 1995 tuvieron una activa participación en el Conflicto del Alto Cenepa, realizando más de 80 misiones de combate – en especial misiones de apoyo táctico - y alrededor de 120 horas de vuelo efectivo, a costa de perder dos naves y sus respectivos pilotos.
Modernizaciones
Un par de SU-22 Fitter F volando sobre el Desierto (Foto: Alejo Marchessini)
La FAP modernizó a los SU-22 en al menos en tres ocasiones, la primera de las cuales tuvo lugar en 1989 cuando se les dotó de instrumentos de vuelo y navegación mas modernos y se automatizó el sistema para colocar las alas a 30 grados y se ideo un proyecto – denominado alfa 01 – orientado a instalarles una percha para reabastecimiento en vuelo. A pesar de los buenos resultados obtenidos en el avión prototipo – un SU-22 Fitter F - el Proyecto Alfa 01 fue desestimado por falta de recursos económicos.
La segunda modernización tuvo lugar a mediados de 1995 – tras la desastrosa experiencia del Alto Cenepa – cuando a una parte de los SU-22 se les instalaron nuevos equipos de comunicación y navegación-ataque, GPS, un RWR (Radar Warning Reciver) de manufactura israelí y dispensadores de chaff-flare. Ese mismo año, otra parte de la flota recibió up-grade al Sistema SPO-10. La última modernización se habría realizado a fines de 1997 cuando – según información no confirmada - se les acondicionó para que pudieran utilizar algunas de las armas y sistemas del SU-25K, entre ellos los misiles aire-aire R-60MK (AA-8 Aphid) y los perturbadores de radar SPS-141M.
El Final
El final para los SU-22 llega cuando la FAP aún contaba con unos 14 aparatos de la versión SU-22 Fitter F/J y un SU-22U Fitter G, los cuales – de acuerdo a las ordenanzas vigentes - se encargaban de llevar a cabo la batalla aérea mediante acciones ofensivas y defensivas, así como de ejercer la vigilancia y control del espacio aéreo nacional. Un final poco digno para una flota de aeronaves que logro acumular casi 40,000 horas de vuelo y la formación de unos 150 pilotos de combate, de los cuales 7 cayeron en accidentes operacionales y 2 en misiones de combate.
Imagen de un SU-22 siendo remolcado hacia la pista. Aún conservaba el camuflaje desértico, anterior a la guerra del Valle del Cenepa. (Foto: Alejo Marchessini)
La decisión de retirar a los SU-22 del servicio activo fue tomada a fines de 2006 - a recomendación del Comando de Operaciones (COMOP)- tras el accidente de un SU-22UM ocurrido en mayo durante un vuelo de entrenamiento. Ello a pesar de que se había anunciado que prestarían servicio hasta el 2010 gracias a un Programa de Envejecimiento que había sido especialmente diseñado por el Comando de Material (COMAT) y el Servicio de Mantenimiento (SEMAN).
Los SU-22 fueron pasados a reserva a fines de 2006, sumándose a los Mirage 5P y Camberras. (Foto Alejo Marchessini)
Fuentes:
Este artículo fue escrito por Alejo Marchessini